PESE A LAS FALLAS EN LA SEGURIDAD, LA NASA LANZARÍA HOY EL DISCOVERY
El lanzamiento del transbordador espacial Discovery está anunciado para hoy a las 10.39, hora local, desde el Centro Espacial Kennedy de Cabo Cañaveral, a pesar de que la NASA no logró determinar el origen de la falla que frustró su despegue el 13 de julio. La preocupación mayor estaba centrada ayer en las condiciones del tiempo, que los meteorólogos de la misión calculaban favorables en un 60 por ciento.
“La cuenta regresiva marcha según lo programado”, dijo ayer en conferencia de prensa el director de pruebas de la agencia espacial estadounidense, Peter Nickolenko. Y agregó que después de inspecciones y pruebas detalladas, los ejecutivos de la NASA resolvie ron que seguirán adelante con el lanzamiento, aun si se repite el desperfecto.
Esto es: el 13 de julio, los siete astronautas del Discovery estaban ya en sus asientos y faltaban dos horas para el despegue cuando se detectó una avería en uno de los cuatro medidores de combustible, ubicados en el fondo del tanque exterior que carga 1,8 millón de litros de hidrógeno y oxígeno líquidos para alimentar a los cohetes propulsores.
Después del estallido en 1986 del tanque exterior del Challenger —una tragedia en la que murieron los siete astronautas—, la NASA estableció el requisito de que tres sensores de nivel de combustible funcionen correctamente antes de despegar, aunque bastan dos para que sea exitoso.
Pero cuando en febrero de 2003 el Columbia se desintegró en el espacio, la pauta fue elevada al funcionamiento de los cuatro sensores. Sin embargo, Nickolenco explicó ayer que la NASA está dispuesta a disminuir sus propias normas de seguridad para lanzar hoy el Discovery.
Según la explicación de los técnicos, en los primeros segundos después del lanzamiento, los cohetes deben propulsar a la nave a unos 27.500 kilómetros por hora para que se libere de la fuerza de gravedad de la Tierra. Los medidores de combustible son necesarios para impedir que los motores de propulsión se apaguen demasiado pronto o demasiado tarde durante el despegue. Si se apagaran pronto, algo que nunca ocurrió en más de un centenar de misiones de transbordadores desde 1981, la tripulación debería intentar una maniobra de retorno y un aterrizaje de emergencia. Y si continuaran encendidos más tiempo que el necesario, los cohetes podrían destruir a la nave.
“Creemos que tomamos todas las precauciones —resumió ayer Nickolenko en la conferencia de prensa—, y tanto los técnicos como los astronautas están razonablemente satisfechos de que pueda iniciarse la misión”.
El tema pendiente, entonces, es el clima. Kathy Winters, la meteoróloga de la misión, indicó que se observa con atención el desplazamiento de lluvias y nubes en torno al sur de Florida, y dijo que hay un 60 por ciento de probabilidades de que se den condiciones favorables para el lanzamiento de esta misión que llevará equipos y suministros a la estación espacial internacional Alfa, que orbita a unos 385 kilómetros de la Tierra.
Si las condiciones meteorológicas o alguna falla técnica menor impidieran el lanzamiento de hoy, podría hacerse otro intento el miércoles 27 o 72 horas más tarde. No más, porque el período propicio para el despegue es hasta el 31 de julio. Pasada esa fecha habrá que esperar hasta el próximo período favorable, que comienza el 9 de setiembre.
Pero si todo está OK, el Discovery y sus siete astronautas, comandados por Eileen Collins, emprenderán la misión 114 en la historia de los transbordadores espaciales y la primera desde el estallido del Columbia en febrero de 2003.
Wayne Hale, jefe del Programa de Transbordadores de la NASA, resumió ayer la presión que rodea a esta misión, en la que la agencia espacial ya invirtió 1.400 millones de dólares: “Creo que luchamos un poco contra los fantasmas del Columbia”, dijo.
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