PESE AL EXILIO MASIVO, MILES DE CIVILES SIGUEN ATRAPADOS EN EL LÍBANO
Más de 120 mil personas cruzaron la frontera hacia Siria para escapar de las bombas israelíes que caen desde el pasado miércoles sobre Líbano, informaron hoy fuentes oficiales de Damasco.
Los informantes añadieron que el éxodo tomó características dramáticas y puso en movimiento a las embajadas europeas, árabes y americanas, en apoyo de los ciudadanos que pugnan por huir de Líbano.
“Las autoridades de frontera facilitaron el paso de un río de personas, trabajando las 24 horas y concluyendo los trámites en menos de 30 minutos”, dijo Mohammed Kabbol, alcalde de Tartus, una localidad sobre la costa siria, en el límite con el Líbano, informó la agencia italiana ANSA.
El aeropuerto de Damasco potenció su movimiento con la llegada de miles de personas que salieron de Líbano con la esperanza de abandonar el convulsionado Medio Oriente.
El Reino Unido sacó de Beirut a bordo de helicópteros a más de 40 ciudadanos británicos, especialmente niños y enfermos, con destino a Chipre, según informó el Ministerio de Relaciones Exteriores en Londres a la agencia de noticias DPA.
Unas 10.000 personas con nacionalidad británica quieren abandonar Líbano, por lo que un equipo de expertos viajó a Beirut en helicóptero con la misión de organizar la evacuación.
El fin de semana, Gran Bretaña había estacionado frente a la costa libanesa dos buques de guerra, entre ellos un portaaviones, para apoyar una eventual labor de evacuación de gran envergadura.
Esta tarde se preparaba también la evacuación de ciudadanos británicos y franceses desde el puerto de Junieh, situado al norte de la capital libanesa.
Asimismo, esta mañana abandonaron Beirut con dirección a Siria varios micros con holandeses.
Mientras tanto, esta mañana llegaron a Estocolmo dos aviones con un total de casi 300 ciudadanos suecos que habían huido de Beirut a Damasco. Se estima que unos 700 suecos aún esperan en Siria una oportunidad para retornar a su país.
En Líbano también se encuentran unos 25.000 norteamericanos y 40.000 canadienses.
Por su parte, la compañía aérea alemana LTU anunció que sacará a sus pasajeros de Líbano con un vuelo especial desde Damasco.
En cooperación con el Ministerio alemán de Relaciones Exteriores, un Airbus A330 con 323 plazas aterrizará esta noche en la capital siria y desde allí devolverá a los pasajeros a Duesseldorf.
Los pasajeros serán trasladados a Damasco en autobuses fletados por la embajada alemana en Beirut.
Asimismo, un convoy compuesto por 17 vehículos con 337 italianos a bordo partió desde la embajada de Italia en Beirut hacia una localidad desde la cual el grupo será evacuado, probablemente por vía marítima, informaron hoy fuentes locales a ANSA.
El convoy, escoltado por la policía libanesa, viajó precedido por el automóvil del embajador Franco Mistretta.
El gobierno español, en tanto, reforzó su embajada en Líbano mientras la repatriación de ciudadanos residentes en ese país concluirá hoy, informo la Dirección general de la Guardia Civil.
La repatriación del “núcleo básico” de los españoles en Líbano se dará por concluida hoy con la evacuación de 350 personas a través de Siria, a bordo de dos aviones fletados por el Ministerio de Defensa, informó su titular, Jose Antonio Alonso.
Una primera fase de evacuación concluyó ayer con la salida de 117 españoles.
Las víctimas inocentes
El ministro de Sanidad anunció hoy que ya son al menos 175 los civiles muertos por los bombardeos israelíes.
El titular de Sanidad, Mohamed Jalife, indicó también que al menos 500 personas han resultado heridas en los seis días consecutivos de la ofensiva israelí lanzada por aire, mar y tierra contra este país de Oriente Medio.
El ministro reveló que su departamento actúa en cooperación con las ONGs y organizaciones humanitarias para “poder hacer frente a la situación”, y advirtió que el personal sanitario afronta dificultades para asistir a las víctimas por la casi imposibilidad de acceder a las zonas afectadas.
La UE, full time
La Unión Europea (UE) pidió hoy el “cese inmediato de las hostilidades” en Oriente Medio y apoyó el envío de una fuerza de paz internacional a la región.
Los ministros de Asuntos Exteriores de la UE aprobaron un documento de conclusiones en el que enfatizaron la necesidad de “retornar a la diplomacia” para resolver la escalada de violencia en Oriente Medio después de la guerra abierta entre el grupo chií libanés Heezbollah e Israel desde hace seis días.
Este fue el principal asunto tratado en la reunión de hoy, en la que los Veinticinco respaldaron un papel activo de la ONU en la crisis, incluyendo la posibilidad de una presencia internacional sobre el terreno, tal como se planteó en la cumbre del G-8 celebrada en San Petersburgo.
“Es urgente detener la violencia y retornar a la diplomacia”, señalaron los ministros en el documento. Aunque reconocieron el derecho de legítima defensa de Israel, apelaron a ese país a mostrar contención y no recurrir a acciones “desproporcionadas”. Asimismo, pidieron la liberación de los soldados israelíes secuestrados.
El documento examinó por un lado los acontecimientos más recientes en la región y por otro el deterioro de la situación en Gaza.
Sobre la crisis de los últimos días, el Consejo condenó los ataques de Heezbollah en Israel y el secuestro de dos soldados israelíes y pidió su liberación inmediata e incondicional y el cese de los ataques a las ciudades de Israel.
Asimismo, recordó que el Estado de Líbano debe restaurar su soberanía sobre todo su territorio y hacer todo lo posible por evitar los ataques.
Pidió además el cumplimiento de las resoluciones 1559 y 1680 de la ONU, que piden el desarme de todas las milicias libanesas, el respecto estricto de la soberanía y la independencia política del Líbano.
Además, hizo un llamamiento “a todas las partes a proporcionar una vía rápida y segura de salida a los ciudadanos de la UE y otros expatriados que deseen salir del Líbano en la actual situación” e instó a Israel a no interferir en la navegación en aguas internacionales.
Sobre Gaza, los ministros recordaron su preocupación por el deterioro de la situación entre israelíes y palestinos y reiteraron su petición para la puesta en libertad inmediata e incondicional del soldado israelí secuestrado.
Además, hicieron un llamamiento a los máximos responsables palestinos para poner fin a la violencia y a las actividades terroristas y subrayaron la especial preocupación de la UE “por la detención de miembros elegidos del gobierno palestino y legisladores y pidió su puesta en libertad”.
En cuanto a la situación humanitaria en Gaza, pidieron a Israel que se comprometa a restaurar la infraestructura civil destruida y a la apertura de puestos fronterizos como los de Rafah y Karni, “para permitir al menos el paso de la ayuda humanitaria y de productos básicos de Gaza y el retorno seguro de los palestinos que se encuentran en el lado egipcio de la frontera”.
“Es uno de los momentos más peligrosos registrados en Oriente Medio en los últimos años. Hay que hacer lo que sea para que cesen las hostilidades”, dijo la comisaria europea de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner al término de la reunión.
Por su parte, el ministro español de Exteriores, Miguel Angel Moratinos explicó que “nadie ha dudado, ni el Gobierno español ni la comunidad internacional, que los principales responsables de esta violencia reposan en Hamás y en Heezbollah , pero eso no puede justificar que entremos en un ciclo de violencia que lleve a circunstancias y situaciones todavía más complicadas de resolver”.
Por otro lado, el ministro de Exteriores de Finlandia, Erkki Tuomioja, explicó que su gobierno está coordinando los contactos para facilitar la evacuación de los ciudadanos europeos en la región, dado que si nada cambia “es sólo cuestión de tiempo” que la violencia cause víctimas europeas.
Matizó, no obstante, que no existe de momento necesidad de llevar a cabo una evacuación general.
Por su parte, el alto representante para la Política Exterior y de Seguridad Común europea, Javier Solana, quien regresó hoy de Beirut, alertó de la “dramática” situación en la zona y los enormes daños producidos en las infraestructuras civiles.
Asimismo, opinó que hay que intentar conciliar las posiciones de Israel y de Heezbollah y que el gobierno del Líbano debe asumir un papel más relevante en el conflicto. Para Solana, la Hoja de Ruta sigue siendo un plan de paz válido para Oriente Medio, al ser la única iniciativa aceptada por las dos partes en conflicto.
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