PIDEN A LA CORTE QUE INVESTIGUE A LA JUEZA DE CASILDA
El presidente comunal Osvaldo Salomón reclamó a la Corte Suprema de Justicia de la provincia que investigue la tarea del Juzgado Penal de Casilda, a cargo de Silvia Nogueras, por “inacción y presuntas irregularidades” cometidas en el marco de una causa sobre robo y comercialización ilegal de cereales. “En esa causa está procesado -aunque en libertad bajo fianza- Esteban Bakota, ex custodio de Jorge Rafael Videla y Raúl Alfonsín, y en la que también está involucrado su hijo, Martín Bakota, quien nunca estuvo preso”, explicó.
Salomón entregó un escrito al máximo tribunal santafesino tras ratificar sus denuncias de corrupción contra lo que denomina “el clan Bakota” y poner en tela de juicio el accionar de la Justicia penal casildense.
El titular del gobierno chabasense ya había planteado su malestar ante funcionarios nacionales y espera ser recibido esta semana por el ministro de Justicia de la Nación, Gustavo Beliz, además de haber acordado una audiencia con el gobernador Jorge Obeid.
Salomón cuestionó la investigación de Nogueras sobre el caso Bakota al sostener que “es lenta y ocurrieron cosas que, por lo menos, son curiosas e inexplicables”.
“Durante la detención de Esteban Bakota se produjo un movimiento inusual en sus fondos que implicaron decenas de miles de pesos y cuando se lo informé a la jueza ella me dijo que habría sido para pagar trámites”, dijo Salomón, entre otras razones para pedir que se revise el funcionamiento del tribunal de Casilda.
Expediente cajoneado
“Desde noviembre de 2002 -añadió Salomón- cuando fue dictado el procesamiento de Bakota y su hijo, y hasta el 20 de diciembre de 2003, fecha en que fui citado a declarar por Nogueras, el expediente seguía radicado en su juzgado, según sus propios dichos, lo cual me resulta inexplicable dada la prueba colectada y el estado de la causa a raíz del procesamiento y detención dictada sobre Esteban Bakota”.
Además consignó como dato curioso haberse enterado “por medio de la magistrada que fueron borradas algunas de las escuchas telefónicas efectuadas a Bakota durante 2002” y calificó al episodio como “una anomalía”.
También aseguró que hubo demoras en la investigación de sus presentaciones efectuadas durante 2003 ante el fiscal Juan Carlos Curto y recordó que a fines de ese año debió entregarle a Nogueras la fotocopia de una denuncia que había hecho seis meses antes porque, según aseguró que le dijeron, “el original se había traspapelado”.
“Mientras recorro juzgados y oficinas gubernamentales, el clan Bakota se enriquece, disfruta y no deja de violar normas legales”, remarcó Salomón para sintetizar su malestar “respecto del lento y dudoso accionar de la Justicia casildense”.
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