PIDEN ACCIONES PARA REVITALIZAR LOS CENTROS COMERCIALES DE ROSARIO
La mayoría de los comerciantes que desarrollan su actividad en los distintos barrios de la ciudad están de acuerdo en impulsar proyectos asociativos que impulsen iniciativas como la de los centros de compra a cielo abierto. Entre las demandas que consideran prioritarias dentro de ese objetivos, figuran al tope las que tienen que ver con políticas generales desde el Estado, como el arreglo de veredas, la seguridad, iluminación y mobiliario urbano, con diferente énfasis según cada zona. En segundo orden aparecen demandas específicas, relacionadas con la estética comercial y con acciones de promoción.
Así surge de una encuesta realizada por encargo de la Secretaría de Producción de la Municipalidad durante el mes de julio en cuatro zonas comerciales de la ciudad: microcentro, Avenida Alberdi, zona oeste (Mendoza del 5500 al 6500) y calle San Martín, desde el 4.600 al 5.600. El objetivo fue medir el interés de los comerciantes de esos barrios por la creación de un centro comercial a cielo abierto y disponer de información actualizada para apoyar la oferta de servicios y las políticas públicas de asistencia a la producción. “Queremos fomentar los planes de asociación y apoyo a los pequeños y medianos negocios y tener un panorama de las condiciones en que está el sector”, explicó el secretario de Producción, Oscar Madoery.
El trabajo, realizado por María Cristina Arriaga y Stella Maris Rolante, se realizó sobre una muestra que permite trabajar con un 95% de confianza: 166 comercios de los más variados rubros en la zona de Avenida Alberdi, 122 sobre la calle Mendoza, 249 en el microcentro y 117 sobre calle San Martín. Las preguntas apuntaron a conocer la estructura comercial de cada barrio, tales como antigüedad de los negocios y personal involucrado en la atención del mismo; la experiencia en agremiación empresaria y proyectos asociativos, e indicadores más coyunturales, como evolución de las ventas respecto del año pasado. Salvo en el caso de la Avenida Alberdi, que ya tiene en marcha su centro comercial a cielo abierto, en el resto de las zonas se indagó sobre la voluntad de los empresarios para avanzar en un proyecto de esa naturaleza, el impacto que esperan y las demandas que involucraría.
En relación a la experiencia, conocimiento y voluntad de asociativismo, surgen del estudio algunas diferencias interesantes. Si bien la mayoría registra un porcentaje muy bajo de agremiación y trabajo asociativo, el grado de conocimiento y evaluación de ese tipo de experiencias es muy diferente, por ejemplo, entre Avenida Alberdi, donde más del 80% conoce a la asociación de comerciantes de su zona, y el resto. En el microcentro y calle San Martín ese porcentaje oscila entre 20 y 30%, aunque el caso más extremo es el de zona oeste, donde sólo el 6,6% conoce a la asociación local.
También son diferentes las evaluaciones. Del 10,2% que dijo haber participado en proyectos asociativos en la tradicional avenida de zona norte, el 53% calificó a la experiencia positiva, ponderando con importante grado de detalle el aumento de las ventas que le significó, el impacto en la publicidad, los precios y los volumenes de compra, además valoró el incentivo que significa el trabajo común para la actividad del conjunto de los negocios. El 84% dijo recibir algún servicio de la asociación zonal (la mayoría mencionó la revista mensual) y el promedio de calificación de esa entidad fue 6, en una escala de uno al 10.
El trabajo asociativo realizado para enfrentar la competencia de los grandes shoppings que se instalaron en la ciudad podría estar influyendo en lo que, a priori, aparece como una suerte de mayor “conciencia gremial empresaria” que en el resto de las zonas relevadas. Santiago Ruiz, funcionario de la Secretaría de Producción, explicó que “estos negocios pudieron competir en su rubro”.
ESCÉPTICOS AL SUR
Sobre San Martín, entre el 4.600 y el 5.600, los comerciantes se muestran más escépticos. Del escaso porcentaje que participó de proyectos asociativos, las buenas y malas experiencias se reparten mitad y mitad. Las respuesta negativas culparon de esos fracasos a “cuestiones de números que surgen por los que quieren sacar ventajas”. Sólo 1,7% está afiliado a una cámara empresaria y, aunque el 27,4% contestó que conoce a la asociación de comerciantes de la zona, sólo el 6,3% participa de ellas. El 80% de las calificaciones sobre su actuación se ubica entre 1 y 5. Si bien más del 60% manifestó estar interesado en la creación de un proyecto asociativo que tenga como objetivo crear un centro comercial a cielo abierto, sólo 37,6% de los consultados consideraron que podría tener un impacto positivo en su negocio.
Diferente es el impacto que esperan en zona oeste (Mendoza del 5500 al 6500) de un emprendimiento asociativo. El 73,8% está acuerdo, el 70,5% espera un efecto positivo y sólo el 12,3% uno negativo. Este barrio comparte con el centro comercial de calle San Martín una particularidad: son los que, dentro de la muestra, reúnen a la mayor proporción de negocios con menos de cinco años de antigüedad. Dentro de ese grupo, también son los que cuentan con mayor cantidad de comercios que se abrieron en el último año. Pero en calle Mendoza, parecen más entusiastas con la idea de juntarse. Aunque sólo 9% dijo haber participado de una experiencia asociativa, el 72,7% la calificó de positiva.
En el microcentro, que cuenta con el mayor porcentaje de negocios con más de 20 años de antigüedad, la experiencia asociativa es baja. Consultados los empresarios del centro sobre las principales demandas a atender en el marco de un plan de transformación grupal, la gran mayoría (63%) puso en primer lugar la seguridad. Aparecen, además, algunas especificidades locales: la más concreta es el control de la venta ambulante. También un sistema de bonos d compras en la calle Córdoba y convertir a San Luis en peatonal.
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