PIDEN AYUDA AL GOBIERNO PARA UBICAR A UN TERCER SOSPECHOSO
Es un padre convencido de que a su hijo lo mataron a golpes. Y no quiere dejar ningún cabo suelto. Por eso ayer Marcelo Bragagnolo le pidió al ministro del Interior, Aníbal Fernández, que lo ayude a ubicar a un tercer sospechoso de haber atacado a su hijo Matías.
Bragagnolo se reunió por la tarde con el ministro en la Casa Rosada. Llegó junto a su abogado, Nicolás Gonzalez Siches, y a Juan Carlos Blumberg, quien lo acompaña desde la madrugada en que se enteró del crimen e impulsó el encuentro.
En la reunión, que duró cuarenta y cinco minutos y tuvo un tono más bien formal, Fernández se comprometió a poner todos los recursos disponibles para esclarecer el caso, que la jueza de menores María Teresa Salgueiro, mantiene caratulado como “averiguación por muerte en circunstancias dudosas”. Como el informe preliminar de la autopsia habló de muerte por “edema pulmonar” y no detectó golpes fatales, la jueza espera los estudios más profundos (toxicológicos y del corazón) para ver cómo encuadra judicialmente la investigación por la muerte de Matías.
Mientras tanto, mantiene internados en un instituto a dos jóvenes que, según el relato de distintos testigos, se habrían peleado con el adolescente en la madrugada del domingo en Palermo Chico, uno de los barrios más exclusivos de la Capital.
En la reunión, Bragagnolo le contó al ministro que, según los testimonios, hubo un chico que participó de la agresión de su hijo y aún no fue ubicado. Fuentes policiales confirmaron que ese sospechoso es buscado.
Según los trascendidos de la causa se trataría de un chico supuestamente apodado “Soronguito” y que tiene entre 12 y 14 años. Se especula con que podría ser el hijo de un barrabrava de River y vivir en la zona del Abasto, motivo por el cual a un grupo de jóvenes que frecuentaba esa zona lo llamaban “la banda del Abasto”.
Los testimonios indican que este joven sería quien acusó a Matías de haberle robado el celular para luego dar lugar a otros más grandes a que iniciaran la pelea. Los amigos de Matías salieron corriendo y él, cuando pudo, hizo lo mismo.
Los dos menores internados serían los que se pelearon con Matías —algunos testimonios hablan de un “mano a mano”— luego de que el más chico se fuera. Ellos aún no están formalmente acusados (ver Menores….). Los adolescentes tienen 16 y 17 años y están internados en el centro Roca. Uno de ellos sería hijo de un panadero de la zona y el otro, de un oficial del Servicio Penitenciario. Según los testimonios recogidos en la comisaría, uno sería el que le pegó y el otro el que quiso tirarle una piedra.
Otros adolescentes coincidieron en que esa misma noche también fueron atacados por un grupo que encabezaba un chico que se ajusta a la descripción del buscado.
A la salida del encuentro con Fernández, Bragagnolo comentó que “el ministro prometió ponerse a disposición para lo necesario. Lo vi con la convicción de que realmente va a hacer algo”. Durante buena parte de la reunión también se habló del policía detenido, acusado de “incumplimiento de los deberes de funcionario público” porque no hizo un acta luego del incidente.
“Me parece raro el accionar de una persona a la que el Estado le dio un arma, balas y otros elementos para cuidar la vida de los demás, y no sé si por omisión, desconocimiento o impericia, o por ser cómplice, actuó como lo hizo”, afirmó Bragagnolo en referencia al policía detenido.
Hasta ahora se sabe que el policía creyó la versión de que Matías había robado un celular, lo cachó de mala manera (arrojándolo al piso con una toma y pateándolo). Según dejó trascender ayer Fernández en la reunión, aunque el policía aún no fue separado definitivamente de la fuerza, es muy probable que eso termine sucediendo.
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