PIDEN AYUDA PARA PAMELA, LA NIÑA ATACADA POR EL PERRO
Para Valeria Aranda y Juan Romero hay un antes y un después del 1° de mayo de 2004. Ese día su hija, Pamela, de 5 años, fue atacada por un bull terrier en una quinta de Rincón. La cara de la nena quedó desfigurada, respira por traqueotomía, tuvo que atravesar operaciones y tratamientos. Y todavía le falta someterse a cinco cirugías más, todas en el hospital Garrahan, de Buenos Aires.
La pareja está desocupada y tiene tres hijas más. Pero toda la atención está centrada en Pamela. “Tenemos que viajar mucho para llevarla a ella a los controles. Tenemos que comprarle los elementos que necesita para vivir: gasas, jeringas, sondas de aspiración, cremas, una infinidad de cosas”, enumera el papá.
También quieren comprarle un aspirador manual. “Como andamos de acá para allá con ella, necesitamos tener un aparato porque, cuando se ahoga, no tenemos cómo socorrerla”, explica Juan. El artefacto cuesta más de mil pesos.
CAJA DE AHORRO
“Esto nos cambió la vida -repite Juan, una y otra vez-. El dueño del perro nos ayuda, pero no nos alcanza”. Para dar una idea de los gastos que deben afrontar mensualmente, menciona el costo de las sondas: cuestan 25 pesos y les alcanzan para tres días.
Además, Pamela debe tomar una leche especial, que cuesta 5 pesos la caja. “Es un suplemento para que recupere kilos, porque durante 40 días estuvo, prácticamente, sin alimentarse”, explica.
La familia Romero abrió una caja de ahorro en el Nuevo Banco de Santa Fe, N° 4302/05.
“Le pedimos a los santafesinos que colaboren, con lo que pueden. No es necesario hacer grandes aportes. Todo lo que nos puedan brindar, será bienvenido. Y también queremos agradecer, porque gracias a la solidaridad de la gente es que seguimos en pie”, afirman Valeria y Juan.
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