Piden la vuelta de las quemas en las islas
El gobierno entrerriano analiza autorizar la quema de pastizales en las islas para controlar la desmedida proliferación de roedores transmisores de enfermedades como la leptospirosis y hantavirus, que por estos días acechan a los pobladores que aún resisten en sus moradas, pese a que el río superó el nivel de evacuación. De aprobarse la propuesta, las quemas se autorizarían en forma controlada y bajo prescripción una vez que bajen las aguas del Paraná, que se estima comenzarán a mermar a partir de junio, y hasta antes del inicio de la primavera, para no interferir con el período de nidificación de las aves.
Las molestias que los incendios ocasionaron en la población de Rosario derivó el año pasado en un enfrentamiento judicial entre el municipio de esa ciudad y Entre Ríos —el cual hoy se dirime en la Corte Suprema de la Nación—, y en la prohibición de esta práctica a través de una resolución del propio gobierno entrerriano desde octubre de 2010 y por tiempo indeterminado.
Hipótesis
La exagerada y a la vez inédita proliferación de ratones colorados que se puede constatar sobre la traza el enlace vial Rosario-Victoria, donde los roedores pululan de banquina a banquina y cientos quedan aplastados por los vehículos a mitad de camino y que pone en riesgo sanitario a la población isleña y costera de ambas márgenes del río, hizo sospechar en principio que el cese de las quemas sería la principal causa, ya que el fuego controlaba la población de esos animales.
Por ello, el Ministerio de Salud de Entre Ríos solicitó a la Secretaría de Medio Ambiente de esa provincia que evalúe la posibilidad de autorizar nuevamente esta práctica, que históricamente se realiza en el humedal para la renovación de pasturas para la ganadería y cuya regulación es fluctuante, de acuerdo a los mandatos de la propia biodiversidad de las islas.
Tras la apertura del enlace vial en 2003, con el incremento de la actividad pecuaria en esa zona (desplazada por la soja) y a raíz de severas sequías, las quemas se multiplicaron y generaron serios trastornos a Rosario y los alrededores, que derivaron en una contienda judicial pese a los dispositivos que en los últimos años aplicó Entre Ríos, a través del Plan Nacional de Manejo del Fuego y con todos los recursos que dispone Victoria (bomberos, policía y Defensa Civil municipal) para controlar la situación.
Investigación de campo
Para retomar las quemas, será necesario comprobar si realmente es la causa del inédito fenómeno. Por ello, el gobierno entrerriano convocó para el jueves y viernes próximos a profesionales del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria y de la Universidad de Buenos Aires, que arribarán a la zona afectada por la invasión de roedores e intentarán determinar sus causas.
De comprobarse la relación directa entre la veda de los incendios y la proliferación de ratones, la práctica se aprobaría “con previa autorización, prescripción y con el debido control. Es decir que sólo se permitirán si es necesario hacerlo y en todo el proceso participará el Plan Nacional del Fuego, que a su vez tiene un escalón técnico al que también vamos a participar; el Plan Provincial de Manejo del Fuego y todos los recursos que tenemos desde Victoria”, aclaró el coordinador de Defensa Civil municipal de esta ciudad.
Las clases no se suspenden
Pese a la creciente del río, que superó el nivel de evacuación y invasión de alimañas, el gobierno entrerriano asegura que “todo está bajo control” y por lo tanto no suspenderá las actividades en las 9 escuelas de islas que hoy funcionan en el departamento Victoria.
“No podemos evitar la creciente del río ni la presencia de roedores, pero sí sabemos que los docentes tienen la capacitación necesaria para aplicar las medidas de prevención que se necesitan”, aseveró Angel Giano, ministro de Salud de Entre Ríos.
En tanto, la directora de Epidemiología provincial, Silvina Saavedra, afirmó que “en este momento la escuela es un lugar de contención para la familia. Hoy no podemos hablar de emergencia sanitaria, sino de una situación de alerta a la que el Ministerio de Salud y de Educación de Entre Ríos; el municipio, el hospital Salaberry, Prefectura y Policía de Victoria están abocados”.
Sin embargo, autoridades de la delegación victoriense de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos dejaron en claro su disconformidad con el sostenimiento de las clases, ya que a su entender “el número de roedores no ha disminuido; las partidas de cebos para combatirlos resultan totalmente insuficientes y los excrementos que dejan los ratones por la noche en el patio obliga a los docentes a mantener a los alumnos dentro del aula en los recreos”.
Esta invasión “altera el descanso de los educadores y los roedores incluso suben a las escaleras y techos de las instituciones, por lo que al otro día deben levantarse más temprano para garantizar la higiene del espacio escolar. Son los mismos padres los que solicitan la suspensión de actividades escolares hasta que la situación mejore, e incluso ha mermado la asistencia en estos últimos días”.
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