PIDEN PERPETUA PARA LOS DOS EX POLICÍAS ACUSADOS DE MATAR A LOS PIQUETEROS KOSTEKI Y SANTILLÁN
El fiscal Bernardo Schell pidió esta mañana que se condene a prisión perpetua a los ex policías bonaerenses Alfredo Fanchiotti y Alejandro Acosta por los homicidios de los piqueteros Maximiliano Kosteki y Darío Santillán. Los acusó de actuar coordinadamente para disparar contra los manifestantes que el 26 de junio de 2002 quisieron cortar el Puente Pueyrredón.
El fiscal les imputó a ambos la coautoría de doble homicidio agravado por alevosía y siete tentativas. Durante su alegato, señaló también que fueron “solidarios porque actuaron coordinadamente y con pleno conocimiento de lo que hacía el otro”.
Schell también pidió al Tribunal Oral N° 7 de Lomas de Zamora que condene a cuatro años de prisión por encubrimiento agravado a los ex policías Felix Vega, Carlos Quevedo y Mario de la Fuente, y a tres años a Lorenzo Colman y Gastón Sierra. También solicitó una condena de 10 meses por usurpación de autoridad para Celestino Francisco Robledo, según informa la agencia DyN.
Los fiscales del caso, encabezados por Schell, acusaron ayer a Fanchiotti de haber desviado la investigación al apuntar inicialmente hacia un supuesto enfrentamiento entre piqueteros y después sugerir que los disparos fueron hechos por efectivos de otras fuerzas de seguridad que actuaron ese día. “Fanchiotti y Acosta son responsables de esto y las sospechas deben recaer exclusivamente sobre estas dos personas”, dijo para refutar al comisario detenido.
“Esta fiscalía tiene por probado que Fanchiotti y Acosta portaban escopetas cargadas con balas de plomo y que dispararon en dirección de los manifestantes con la finalidad de darles muerte”, sostuvo uno de los fiscales.
“Fanchiotti y Acosta se adelantaron al cordón policial y, de común acuerdo y con acabado conocimiento, dispararon contra los manifestantes que estaban indefensos y sin ofrecer resistencia ya que huían del lugar”, agregó.
Kosteki fue baleado sobre la avenida Pavón, entre el hipermercado Carrefour y la estación de tren de Avellaneda. Santillán cayó en el hall de la estación, luego de intentar ayudar a Kosteki. Ambos militaban en el Movimiento de Trabajadores Desocupados (MTD) Aníbal Verón.
Los fiscales sostuvieron que Fanchiotti y Acosta “intimidaron con sus armas a Santillán, lo obligaron a abandonar a Kosteki, a quien estaba auxiliando, y le dispararon por la espalda en plena huida”. Este hecho se transformó en un agravante a la hora de solicitar una condena.
Fanchiotti era el titular de la Comisaría 1ª de Avellaneda. Acosta era su chofer. Ambos se acusaron mutuamente por los homicidios.
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