Piden prohibir municiones de plomo para la caza deportiva
La actual gestión haya prohibido la caza de especies que siempre estuvieron autorizadas, la reducción del número de piezas y la disminución de la temporada a sólo tres meses por año, entre otras cosas
Distintas organizaciones no gubernamentales de la provincia de Santa Fe, preocupadas por el medio ambiente, presentaron un amparo contra el gobierno del Frente Progresista para que se prohíba el turismo cinegético –asociado a la caza deportiva– con plomo. Una de esas instituciones es Santa Fe Activa, cuyo titular es Daniel Moretto, quien para graficar las consecuencias de “la falta de restricciones” dijo que a través de “un estudio hecho en San Javier” se determinó que “hay vestigios (de plomo) en especies hasta el 67 por ciento del cuerpo, la sangre, las plumas y los huesos”.
Ocurre que –fundamentalmente– los patos suelen ingerir pequeñas piedras que ayudan en su digestión, pero a raíz de la gran cantidad de perdigones que hay en algunos sectores habilitados para la caza, éstos son confundidos por las aves que los comen y eso provoca daños irreparables en los animales, en particular, y en el ecosistema, en general.
Como mínimo, las entidades que critican al Ejecutivo quieren que se establezca un límite a la cantidad de cartuchos que pueden transportarse, para evitar así la matanza indiscriminada.
En diálogo con Diario UNO, el secretario de Medio Ambiente de Santa Fe, César Mackler, dijo que lo sorprendió la actitud de algunas ONG con las que vienen trabajando desde su asunción porque hace más de 20 años hay turismo cinegético en la provincia y ahora que por primera vez una gestión gubernamental trata el tema comienzan los problemas.
Políticas de caza
“Nosotros lo que tenemos para expresar es que fuimos los primeros que tuvimos una política de caza y los primeros en empezar a hablar de plomo, y no sólo empezamos a hablar sino que comenzamos a hacer estudios de plomo”, indicó.
Para clarificar cuál es la postura de la Secretaría de Medio Ambiente y contrarrestar las críticas, el funcionario explicó que en la implementación de todas las políticas del área que dirigen se guían por tres ítems: los diagnósticos, porque no se puede solucionar lo que no se conoce; lo otro es la progresividad, o sea, solucionar los problemas en etapas; y el tercero es el consenso y la participación”. Luego, en función de ese camino es que se delinearon algunas modificaciones en el turismo cinegético.
Menos disparos
“Con diagnósticos, estamos haciendo estudios sobre el plomo, evaluando cuál es la situación. Nosotros queremos convertir la actividad cinegética, convertir los perdigones de plomo a otro tipo de material y por ahora las cuestiones que hemos hecho es disminuir el área donde se puede cazar. El área actual en la cual se puede cazar en la provincia es un tercio al que existía en 2007, por el principio precautorio, para luego ir progresivamente disminuyendo el área de caza. Por otro lado, estamos disminuyendo el número de disparos, que lo vamos a hacer a través del tiempo, para también cambiar el tipo de munición”, agregó Mackler.
Modificaciones profundas
En tanto, para el subsecretario de Recursos Naturales de la provincia, Néstor Biasatti, lo que sorprende en la presentación de las ONG es que interpusieron un amparo contra el turismo cinegético pero hasta el momento no propusieron ninguna alternativa progresiva y sustentable para todos los actores que intervienen en la actividad.
“Después de 20 años reducimos considerablemente la superficie de caza y nos encontramos con esta situación, donde en lugar de dialogar como lo veníamos haciendo, concurren a la Justicia”, se quejó.
Biasatti valoró que la actual gestión haya prohibido la caza de especies que siempre estuvieron autorizadas, la reducción del número de piezas y la disminución de la temporada a sólo tres meses por año, entre otras cosas. En cambio, reconoció que hasta el momento no hay un número establecido para la cantidad de tiros por personas, aunque sí indicó que existen algunos acuerdos para emitir una resolución de “carácter permanente” en ese sentido.
“Nosotros también coincidimos con la idea de eliminar los perdigones de plomo y reconvertir ese tipo de turismo, pero eso es un proceso gradual y progresivo después de que la actividad en los últimos 20 años estuvo desregulada. Por ahora nos manejamos con los márgenes que nos proporciona la ley y con la mesura que requieren modificaciones tan profundas como las que estamos llevando adelante”, añadió.
Motivaciones y diferencias
—Mackler, ¿qué consideración hace del amparo presentado ante la Justicia santafesina?
—Las organizaciones no gubernamentales pretenden directamente que de un día para otro se suspenda la caza en la provincia de Santa Fe. Nosotros vamos más por una cuestión más racional que es ir progresivamente, tratando de lograr consensos a través de la participación. Cómo será nuestra decisión de cambiar las cosas que la mayoría de los escritos que presentan las ONG contra nosotros es información que le pasamos en talleres participativos.
“Realmente me extraña mucho que se haya hecho el amparo cuando nuestra política es muy abierta. No me extrañó el amparo que nos hicieron el año pasado la gente del turismo cinegético porque desfavorecía sus propios intereses (con la reducción de la superficie para cazar) pero ahora que lo hagan las ONG cuando volvimos a reducir, no lo entiendo. Además, ni siquiera presentaron propuestas superadoras”, acotó el funcionario.
—¿Asume como una falla la falta de control que denuncian las ONG?
—Creo que todo lo que es política ambiental no se soluciona con una normativa más estricta y un mayor control, sino por tener políticas, y justamente lo que nosotros estamos teniendo es política de caza en la provincia de Santa Fe. En estos momentos nosotros estamos cambiando todas las resoluciones y progresivamente –año a año– se va disminuyendo la superficie de caza. También se está trabajando en otros aspectos con el Ministerio de la Producción, como las inscripciones que tienen que hacer los agentes de turismo cinegético ante la Afip, con los trabajadores que tienen que estar en blanco para regular la actividad.
—¿Qué dicen las experiencias internacionales respecto del uso de cartuchos con plomo?
—Mandamos gente a un taller en Dinamarca y lo que pregonan es ir progresivamente al cambio de munición. Eso justamente es lo que estamos haciendo progresivamente.
—¿Qué otros materiales se pueden utilizar?
—Hay acero y algunos tipos de cerámica.
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