PIDEN QUE EL CENTRAL PRESTE MÁS PLATA PARA PAGARLE AL FMI
La relación entre el Ministerio de Economía y el Banco Central puede convertirse en el centro de una nueva pulseada en el seno del Gobierno.
Ocurre que el equipo de Roberto Lavagna ya trabaja en un proyecto de ley que modifique la Carta Orgánica del BCRA. La idea es determinar qué cantidad de dinero puede girarle el Central al Tesoro en concepto de “adelantos transitorios”. Ese dinero lo ha venido utilizando Economía para hacer frente a vencimientos de la deuda con el FMI.
Ayer por la mañana hubo una reunión entre el jefe de Gabinete, Alberto Fernández y el titular del Central, Martín Redrado, donde se abordó este tema. Es que la modificación a la Carta Orgánica requerirá el visto bueno del Congreso.
La discusión volvió a instalarse a partir del corrimiento en las fechas para concluir el canje de la deuda en default, que a su vez posterga el inicio de conversaciones con el FMI para negociar un nuevo acuerdo.
Una fuente del Central puso la discusión en estos términos: “Siempre hay conversaciones informales, Economía planteó el tema en más de una oportunidad”.
En Economía la visión del tema estaba teñida por un tono algo más urgente: “Hay que estar preparados para eventuales atrasos en la firma del nuevo acuerdo con el FMI, por eso es necesario ampliar la capacidad de financiamiento del Central al Tesoro”.
Como se sabe, mientras no exista acuerdo con el Fondo, el Gobierno mantendrá su política de saldar todos los vencimientos con los organismos de crédito (FMI, BID y Banco Mundial), que aparezcan en el calendario.
Días atrás se produjo cierta fricción entre Economía y el BCRA. Fue a propósito de un pago por cerca de 300 millones de dólares que Lavagna quería hacer con las reservas, y no con el superávit fiscal que tiene acumulado.
En ese momento Redradó intentó frenar el pedido argumentando que se estaban excediendo los límites legales que fija la Carta Orgánica, ante lo cual sugirió: “Si quieren más plata, modifiquen la Carta Orgánica”.
La Carta Orgánica, modificada a mediados de 2003 por iniciativa de Lavagna, indica (en el artículo 20°) que el BCRA podrá financiar al Tesoro “hasta una cantidad equivalente al 12% de la base monetaria” y hasta el 10% de la recaudación fiscal. La norma señala que todo el dinero prestado debe ser devuelto por el Tesoro en un plazo inferior a 12 meses desde que se efectuó el préstamo.
Como los límites se fijan en porcentajes, si la recaudación o la base monetaria crecen, como de hecho ocurrió este año, el límite de financiamiento también se expande.
El mecanismo de préstamo es así: el Central emite los pesos que necesita Economía, se los gira al Tesoro y éste, automáticamente, los utiliza para comprarle dólares al Central, que éste extrae de las reservas. De este modo la emisión se “esteriliza” automáticamente.
Para todo 2004 se proyectó que el Central podría prestarle al Tesoro unos 13.836 millones de pesos. Hasta la semana pasada había utilizado $ 11.488 millones. El remanente resultante es de $ 2.349 millones, cuando los pagos hasta fin de año trepan a $ 1.988 millones.
Como se ve, este año se cierra sin problemas. Pero habrá que exprimir al máximo todos los recursos disponibles para hacer frente a los vencimientos del primer trimestre.
Según cálculos de la consultora MVA, entre diciembre y marzo se presentan obligaciones por 2.156 millones de dólares, que se cubrirán sumando todas estas fuentes de financiamiento: los adelantos del Banco Central, las utilidades logradas por el BCRA —por inversión de sus reservas en bonos, oro y divisas—, el superávit del primer trimestre y los dólares acumulados por el Tesoro —mediante las compras realizadas por el Banco Nación—.
Está claro así que resulta crucial la nueva fecha en la que se alcance un nuevo acuerdo con el Fondo.
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