PIDEN QUE SE CUMPLAN NORMAS SOBRE ANTENAS DE TELEFONÍA
En anuncio oficial sobre el traslado de una antena de telefonía celular, en jurisdicción del barrio Guadalupe Oeste, fue interpretado de una sola manera por los integrantes de Vecinos por la Vida: “el tiempo nos dio la razón”. La agrupación viene batallando desde hace varios años por el cumplimiento de la normativa que rige esta actividad y consideró que “el gobierno municipal, que siempre negó la veracidad de nuestras denuncias y jamás atendió nuestros reclamos, comienza a desmantelar antenas”.
Sin embargo, advirtió que el traslado de por sí no soluciona nada, porque la antena se colocará a 150 metros de su actual emplazamiento. Además, la ordenanza 10.578 está “viciada de nulidad porque se sancionó frente al hecho consumado y cuando la mayoría de las antenas ya estaban instaladas”.
Néstor Alessio integra la agrupación y, en diálogo con este diario, sostuvo que “existe una violación constante por parte de las empresas telefónicas y falta de decisión política del municipio para poner en práctica un control eficaz” en la materia.
Infracciones
¿Qué es lo que no se respeta? La asociación enumera la distancia mínima de 800 metros entre cada estructura y la distancia de la línea municipal de 20 metros; también denuncia que no se presentó ningún estudio de impacto ambiental.
“Ninguna de las antenas del centro, especialmente del microcentro, cumple con esos requisitos”, señaló Alessio y aportó lo que a su entender es una “nueva metodología de las empresas con la connivencia del gobierno municipal: en el centro de la ciudad, donde hay unas cien antenas, se empieza a desmontar la pequeña estructura y las antenas emplazadas allí se empotran en el cemento de la azotea y se pintan del mismo color de los edificios para que pasen inadvertidas”.
En Guadalupe Oeste
Mientras tanto, en Guadalupe Oeste se realizó una asamblea de la que participaron integrantes del grupo y otros vecinos que se ven afectados por el funcionamiento de este sistema. En unas cinco cuadras, existen tres estructuras que concentran más de 30 antenas. Una de ellas, ubicada en un club del barrio, va a ser trasladada, pero a 150 metros de allí y en una estructura donde ya se instalaron varias antenas.
Anticipan que habrá un caso similar en barrio Escalante.
“Esto no soluciona el problema para ningún vecino, porque se va a potenciar el campo electromagnético produciendo un volumen mayor de ondas y un aumento de la contaminación del ambiente. Los vecinos más próximos van a estar expuestos a mayor radiación y a la posibilidad de contraer enfermedades”, vaticinó Alessio.
Carlos Alarcón integra la asociación y vive, precisamente, al lado de esa estructura junto con su familia (incluidos tres niños pequeños). Por eso, insiste en dar un “mensaje de prevención, para que no pase lo mismo que en las inundaciones cuando los vecinos alertaron y se hizo caso omiso de esas advertencias. Los resultados están a la vista”.
Por su parte, Liliana de Ramello aclaró que “no nos oponemos a la existencia de las antenas, pero es necesario que se instalen lejos de los lugares de mayor concentración urbana”.
En acción
La asociación, junto con vecinos de Guadalupe Oeste, anunció que iniciará nuevas medidas relacionadas con la instalación y el funcionamiento de estas estructuras, que consisten en:
-Insistir con los reclamos ante las autoridades municipales.
-Reingresar nuevo material a la Defensoría del Pueblo.
-Continuar trabajos con un grupo de profesionales de Derecho a los efectos de iniciar acciones legales a las empresas telefónicas y al municipio.
-Iniciar consultas con el Colegio de Arquitectos y empresas inmobiliarias acerca de la desvalorización venal de las propiedades.
-Movilización coordinada con los vecinos de los distintos lugares donde hay antenas de telefonía celular emplazadas.
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