PIDEN RESPALDO POLÍTICO PARA QUE EL CONGRESO TRATE LA LEY DE OBESIDAD
El ministro del Interior, Aníbal Fernández, recibió hoy a Gustavo Prion Rebull -que se realizará un by pass gástrico en un hospital público- quien solicitó al funcionario el respaldo político para impulsar un proyecto de ley que declare la obesidad como una enfermedad.
El joven misionero de 32 años, que actualmente pesa 290 kilogramos, dialogó durante media hora con el titular de la cartera política. Lo hizo junto a su abogado, Jorge Monastersky, autor del proyecto de ley que ya fue presentado “en el Ministerio de Salud y el Congreso de la Nación”, según contó el letrado.
“Le pedimos al ministro que se apruebe el proyecto de ley que declare la obesidad como enfermedad”, dijo Monastersky, quien agregó que el funcionario se comprometió a “averiguar” en qué estado se encuentra el proyecto en el Congreso.
Durante la charla, Monastersky le pidió a Fernández que el gobierno busque la forma de ayudar a personas de bajo recursos económicos que, en casos como estos, no tienen la posibilidad de que un abogado los patrocine para realizar una presentación judicial.
La idea del letrado para estos casos es aprovechar la figura del defensor oficial para “crear desde el Estado una estructura que permita tutelar el derecho a la salud o impulsar una fundación con el mismo fin”, precisó.
Prion Rebull aún no tiene fecha para la intervención, ya que actualmente en el Hospital Argerich, donde le realizarán la intervención, le están realizando estudios de rigor “para estabilizar el metabolismo”, dijo.
Además, el joven fue somentido a una dieta estricta, ya que debe bajar unos 100 kilogramos para poder someterse al by pass gástrico.
“Tengo que bajar de peso para que en la cirugía, que será ambulatoria, no corra riesgos. Después de la intervención tengo que ir dos o tres veces por semana al hospital para realizarme los controles”, precisó.
Durante la charla, Prion Rebull le trasmitió a Fernández “cómo es la vida de una persona de 300 kilogramos, cuales son mis limitaciones y cuanto tiempo estuve sin poder salir de mi casa”, dijo.
“Le dije que toda persona tiene derecho a la vida y a ser atendido en un hospital público”, relató el joven, quien se mostró esperanzado con que su caso abra la posibilidad a que “mucha gente que no puede acceder a un abogado va a poder ser atendida”.
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