PIDEN SABER CÓMO Y CUÁNTO SE GASTÓ POR LA INUNDACIÓN
El diputado nacional Carlos Iparraguirre afirmó que, a pesar de las conmovedoras muestras de solidaridad -tanto nacionales como internacionales- recibidas como consecuencia de la emergencia hídrica santafesina, “lo más grave que surge en estos momentos es la falta de una información detallada del destino que tuvieron los distintos aportes y donaciones recibidos por el gobierno provincial.
La información que se publica es fragmentaria, generalmente vinculada con los cheques o entregas puntuales a entidades, municipios, organismos o números aproximados de subsidios entregados a los afectados”, justificó.
Iparraguirre expuso que “hoy se habla de 21 millones de pesos otorgados en subsidios a familias afectadas. Los sectores de la producción reclaman por respuestas. Hay barrios enteros que hasta el día de hoy no han recibido lo poco que el gobierno ha prometido entregar. El gobierno federal no puede desentenderse de lo que ocurre en Santa Fe. Por esta razón entendemos que el Congreso de la Nación debe contar con la información necesaria, particularmente de los fondos federales que se han remitido a la provincia.”.
En función de ello, el diputado santafesino solicitó al Poder Ejecutivo Nacional que, en un plazo de 15 días hábiles, informe sobre las acciones realizadas en cumplimiento de la Ley 25.735 y de qué manera se hizo efectivo el aporte inicial de 150 millones de pesos establecido en el Art. 3, a partir del cual la Nación se haría cargo del reintegro de los 50 millones de dólares del segundo tramo del crédito del Banco Mundial.
En relación con este crédito, inquiere sobre el destino que tuvieron dichos recursos por parte de las autoridades de gobierno de la provincia de Santa Fe, con un detalle exacto de montos y rubros a los que fueron afectados.
También reclama un detalle de otros aportes de dinero efectuados por la Nación, a Santa Fe a partir de la fecha señalada, sea cual fuere su objeto pero siempre vinculado a la emergencia.
“El gobierno parece buscar que la angustia de cada uno de los afectados se transforme en resignación, para que todo vuelva así a la normalidad; como si se pudiera hablar de normalidad a los vecinos de la ciudad que conviven a diario con el dolor, con la humedad, con lo perdido, con lo sufrido y todo esto acompañado, aún hoy, por la notoria ausencia del Estado a más de tres meses de sucedida la tragedia”, concluyó Iparraguirre.
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