PIDEN SOLUCIÓN POR INDIGENTES DE LA PLAZA DE SAN MARTÍN Y MORENO
La indigencia es una triste realidad que padece la ciudad. A diario, observar personas que duermen en la calle, que caminan sin rumbo, que hacen sus necesidades en las veredas, y que, por lo general, deambulan en compañía de numerosos perros, es una postal de todos los días.
Hace aproximadamente un mes, en la esquina de San Martín y Juan de Garay, donde tiempo atrás funcionaba una casa de electrodomésticos, abrió un nuevo local de telefonía celular y con ello… debieron marcharse dos indigentes que tenían por domicilio el amplio frente de ese lugar. El destino elegido: la plazoleta de San Martín y Moreno.
Dos problemas rondan sobre lo planteado: por un lado dos personas que prefieren vivir en la calle -dado a que se resisten ser llevados a un lugar de contención- y, por el otro, los chicos que quieren disfrutar del espacio público y no pueden hacerlo debido al estado en el que se encuentran estas personas.
“La verdad es que no se puede traer más a nuestros chicos a esta plaza. Esta gente vive, come, se emborracha y hace sus necesidades en este lugar. Imaginate que se acuestan en el arenero y allí después juegan nuestros hijos”, manifestó Andrea.
“Uno entiende la realidad de esa gente pero si bien no quieren ir a un lugar cerrado para vivir porque prefieren estar en la calle, se los tendría que llevar igual porque es por su bien y el resto de la ciudadanía. Además, en el estado en el que se encuentran creo que ni siquiera tienen la capacidad de discernir entre la opciones que se les da”, agregó otra vecina.
No son violentos ni agresivos. Ellos, en su mundo, se manejan libremente por la plaza y eso preocupa a los vecinos más cercanos ya que el aspecto del lugar que estaban acostumbrados a disfrutar cambió completamente.
“Se mudaron a la plaza hace aproximadamente un mes y la verdad es que no deberían estar ahí porque viven acostados y tirados cerca del arenero, con sus decenas de perros y sus carros. Yo entiendo la situación pero es necesario hacer algo por ellos y por nosotros también”, sostuvo Oscar, un empleado comercial.
Por último, los vecinos y comerciantes de la zona piden una solución que culmine en devolverle a la plaza el aspecto de antes; los indigentes, por su parte, desconocen el reclamo y son ajenos a él.
Este contenido no está abierto a comentarios

