PIDEN UNA SEGUNDA AUTOPSIA PARA PROBAR QUE LUCAS FUE TORTURADO
El abogado de la familia Ibarrola, Néstor Mangieri, ratificó el pedido que hizo para que se lleve adelante una nueva autopsia al cuerpo del joven Lucas, salvajemente asesinado en la localidad de Moreno. Dijo que con esa solicitud busca que “quede perfectamente acreditado cómo fue el mecanismo de sufrimiento y tortura que padeció el chico”.
Mangieri confirmó que, de acuerdo con los datos hasta ahora reunidos en el marco de la investigación, “todo indicaría”, que al desafortunado menor “lo quemaron vivo”.
En tanto, uno de los tres hermanos detenidos imputados por ese crimen, el suboficial de la Armada Carlos Romero, habría confesado su participación en el hecho.
“Lo hice yo solo…”, fue la frase que pronunció Romero anoche ante la fiscal María Gabriela Urrutia. A su vez, Jorge y Oscar Romero solo habrían admitido haber acompañado a su hermano Carlos hasta la casa donde se encontraba Lucas, de donde se lo llevaron en un Ford Falcon color verde, aunque dicen que liberaron al menor a unas cuadras de allí.
En la indagatoria a los hermanos Romero -según las fuentes judiciales- estos habrían dicho que el menor les dijo que podían llevarlos a la casa donde se encontraría el televisor que supuestamente le robaron a los Romero, y que al no encontrar en ese lugar al aparato, dejaron a Lucas allí.
Según el testimonio de Carlos Romero, éste volvió a su casa, y al ver a su padre enfermo decidió tomar su arma reglamentaria y buscar a Lucas nuevamente para matarlo.
De acuerdo con la versión, Romero aseguró ante la justicia que en esta ocasión fue a buscar al menor sólo, sin sus hermanos, y que se llevó a Lucas hasta la localidad de Luján, donde lo mató.
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