Pidieron que aparten al juez Otranto
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Ante la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia, el fiscal y el hermano de Maldonado lo acusaron de “parcialidad, enemistad manifiesta y prejuzgamiento”.
A 51 días de la desaparición y bajo un fuerte operativo de seguridad, la familia de Santiago Maldonado y el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) pidieron a la Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia que el juez federal de Esquel, Guido Otranto, sea apartado de la causa por “parcialidad, enemistad manifiesta y prejuzgamiento”. El fiscal general ante la Cámara, Norberto Bellver también recusó al magistrado.
El pedido de los querellantes en la causa se basó principalmente en las declaraciones de Otranto a La Nación, en la que anticipó como principal hipótesis que el joven habría muerto ahogado en el río Chubut. La Cámara tiene 48 horas para resolver si recusa al juez y, en caso de avanzar el pedido, la investigación quedaría en manos del Juzgado Federal de Rawson.
En medio de la audiencia, Sergio Maldonado -acompañado por su esposa, Andrea, y la abogada Verónica Heredia- se quebró. Entre sollozos, expuso: “¿Cómo le digo a mi vieja que Santiago no aparece? ¿Nadie le hace un psicotécnico a este juez para que vean cómo está? Mi mamá no se puede enterar por un diario que mi hermano supuestamente se ahogó. Pedimos por favor otro juez, que nos ayude de verdad a encontrar a Santiago y no nos falte el respeto”.
Los camaristas Javier Leal de Ibarra, Hebe Corchuelo de Huberman y Aldo Suárez escucharon durante más de una hora los fundamentos de la recusación.
Los tres magistrados, que mantuvieron un fuerte hermetismo en torno de su decisión, se mueven con bajo perfil y tienen antecedentes de fallos con fuerte repercusión pública y consecuencias políticas. El tribunal dictó en su momento la falta de mérito que beneficiaba al teniente general Roberto Bendini, jefe del Ejército durante el gobierno de Néstor Kirchner, acusado de peculado y absuelto, finalmente, en 2013, por el Tribunal Oral Federal de Río Gallegos. La misma Cámara Federal declinó en 2015 su competencia en la causa Hotesur, que investiga supuestas irregularidades en los hoteles de la familia de Cristina Kirchner, en favor de la justicia federal de Buenos Aires.
La abogada Heredia sostuvo en la audiencia que “el propio juez Otranto pidió la intervención de la Gendarmería [el día de la protesta), con la consigna de atrapar a alguno. A Santiago lo capturaron, golpearon brutalmente y lo subieron a un móvil. La Gendarmería no sólo lo niega, sino que oculta información”. Sostuvo que el magistrado “es parte del problema y no planteará ningún tipo de solución para el esclarecimiento de la causa”.
Heredia cuestionó también que pese al pedido de la fiscal, Silvina Ávila, Otranto “evitó los allanamientos a la estancia Lelleque, donde podría trabajar la Gendarmería de manera no informada”.
El tribunal también escuchó a Sergio Maldonado, quien cuestionó al juez. “Nunca nos dio ni bolilla. Nos faltó el respeto en todo momento. Nos enteramos por una entrevista en LA NACION que su principal hipótesis es que mi hermano se ahogó en el río. Pedimos, por favor, otro juez. Queremos encontrar a Santiago”, dijo, entre sollozos.
El abogado del CELS, Federico Efrón, fundamentó el pedido de apartamiento en que “Otranto ha perdido la imparcialidad. Le cree a los gendarmes y no investiga”.
El fiscal Bellver cerró la audiencia y sumó su voz al pedido de apartamiento del juez. Basó también su posición en la entrevista que Otranto dio a La Nación.
“En la nota, el juez se anticipa y emite claros juicios de valor sobre el caso. Adelanta dos hipótesis para descartar finalmente una”, advirtió, al plantear que queda en evidencia la falta de imparcialidad del juez y la necesidad de “separarlo de la investigación”.
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