PIQUETEROS:DURA RESPUESTA DEL GOBIERNO A LOS DUHALDE
El Gobierno salió ayer a responder con dureza a las críticas que habían hecho el ex presidente Eduardo Duhalde y su esposa, Chiche, sobre como enfrenta las protestas de los piqueteros. Y lo hizo nada menos que a través del ministro del Interior, Aníbal Fernández, que proviene del núcleo del duhaldismo.
Fernández, en un texto exclusivo para Clarín (ver En este gobierno no hay…) sostuvo: “Ni en el discurso ni en la construcción política ni en la acción del Gobierno hay lugar para la represión, el endurecimiento ni la violencia. No importa cuán rechazados sean los grupos en cuestión por la sociedad en su conjunto. No importa cuán crítica se muestre la situación”. Si bien Fernández no mencionó a Duhalde ni a su esposa, sus palabras los tienen como indudables destinatarios.
En otro párrafo taxativo Fernández señala: “Los exégetas de la voz del pueblo, los comentaristas de coyuntura tienen siempre una salida fácil para un problema difícil”.
Duhalde había dicho que el Gobierno trata “con manos de seda” a los piqueteros y sugirió la conveniencia de crear una suerte de brigada antipiquetes. Pero Chiche, que en nueve días asumirá como diputada nacional, directamente pidió que el Gobierno “ponga orden”.
El presidente Néstor Kirchner no habló del tema pero varios de sus ministros hicieron trascender su enojo. Según estas fuentes, al Presidente lo molestaron más las críticas de Chiche que las de Duhalde. Cree que lo que dijo el jefe del peronismo bonaerense tuvo, en realidad, una sobredimensión mediática.
Pero más que lo que hicieron los Duhalde, lo fastidió lo que no hicieron: Kirchner esperaba una nueva declaración de su antecesor modificando o al menos bajándole el tono a sus dichos. Pero Duhalde se llamó a silencio y fue imposible de ubicar.
Según le dijo ayer a Clarín un funcionario muy cercano a Kirchner, el Presidente también esperaba un llamado de disculpa de Duhalde que hasta anoche no se había producido.
Cuando Clarín le preguntó si el cruce por el tema de los piqueteros podía poner en riesgo la alianza entre el Gobierno y el duhaldismo la fuente fue terminante: “No, no…, Duhalde se equivocó y nada más”.
En cambio, el texto de Aníbal Fernández, si bien no desdice esa frase antirrupturista, marca con dureza el límite que el Gobierno le quiere poner a Duhalde: “El Gobierno muestra su acción, exhibe sus aciertos y sus errores. Corrige, gobierna, sigue. Quien quiera ver, que vea. Quien quiera oír, que oiga”.
Antes, en declaraciones a radio América, el ministro había dicho que “el Gobierno no está dispuesto a reprimir, ni a resolver el tema con sangre, heridos o muertos. No es inmediato, pero a mediano plazo tendremos el tema resuelto sin sangre, sin heridos y sin muertos”.
El aumento de las protestas callejeras en las últimas semanas y las encuestas que indican un rechazo a esa metodología por la mayor parte de los encuestados (que además opinan que el Gobierno no enfrenta adecuadamente el tema), llevó a los Duhalde a hacer públicas sus críticas.
Además, la cercanía del segundo aniversario de la renuncia de Fernando de la Rúa, en medio de protestas que dejaron alrededor de 30 muertos, recalentó el tema de los piqueteros, que para esa fecha, el 20 de diciembre, anuncian movilizaciones masivas.
Una fuente del Gobierno dijo a Clarín que no teme que ese día se produzcan incidentes. Por su parte, varios dirigentes piqueteros ya anticiparon que redoblarán las medidas de seguridad interna para evitar que las marchas deriven en actos de violencia.
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