Piratas del asfalto cayeron en una audaz maniobra delictiva
Bajo fuego y seguido de cerca por sus perseguidores un hombre se arrojó al paso de un camión y con esa desesperada maniobra logró que alguien lo sacara de escena cuando se hallaba a punto de perder la vida.Cuando el chofer frenó el camión, el fugitivo que trepó a la cabina le rogó que lo llevara a la subcomisaría 9a. de Laborderoy, la más cercana, para denunciar que apenas momentos antes antes había escapado sus captores, los mismos que le robaron su remís y pretendieron abandonarlo, atado de pies y manos, en una tapera situada a la vera de la Ruta 33.Después, los agentes policiales que escucharon el relato del remisero Fernando Di Dio pidieron la colaboración de sus pares departamentales, aun cuando ignoraban todavía que lo referido era apenas un capítulo más de una compleja historia protagonizada por piratas del asfalto que actúan en el "triángulo de las Bermudas", territorio que abarca parte del Sur santafesino, Sur de Buenos Aires y Este de la provincia de Córdoba.Di Dio, quien había tomado pasaje en la terminal de colectivos de Laborderoy, localidad del departamento General López, se dirigía por Ruta 33 a la ciudad de Venado Tuerto, cuando en Cinco Esquinas, el hombre y la mujer que hasta el momento habían conversado con él amablemente lo amenazaron de muerte. Él lo encañonó con un revólver en el costado y ella le aplicó el filo de una navaja en la garganta.Di Dio recordó que entonces lo hicieron bajar del Escort que conducía, que lo ataron de pies y manos y así, sin posibilidad de escapatoria, lo encerraron en el baúl del coche.Más tarde lo sacaron del encierro con intención de abandonarlo detrás de una tapera, pero entonces, el mismo no se explica cómo, logró librarse de las ataduras y cómo a pesar de los balazos logró regresar a la carretera. Para entonces, ya sabía que su vida peligraba porque, aún en cautiverio había sido testigo involuntario del asalto perpetrado por sus captores junto a otros individuos contra un transporte de cereales.El atracoPrecisamente, al chofer de aquel camión lo habían retenido y atado, al igual que a él, pero le habían obligado a sentarse en el asiento trasero del remís. Del chofer que transportaba un cargamento de soja poco y nada sabría después, pero en sede policial se enteró que el camión apareció abandonado con su carga completa en un camino de tierra.Los agentes de Laborderoy fueron con Di Dio hasta el sitio donde supuestamente iba a ser asesinado y una vez allí encontraron su automóvil, un Ford Escort, totalmente desmantelado. Mientras tanto, en la Unidad Regional del departamento General López, se trabajaba en procura de identificar a los autores del hecho.La investigación permitiría obtener valiosa información, además de contar con un retrato hablado de uno de los asaltantes, cuyo rasgos más salientes eran coincidentes con lo de un vecino de Elortondo, un tal J. Samuel, delincuente que cuenta en su haber con un abultado historial delictivo.Sobre este punto informaría esta mañana el Departamento de Relaciones Policiales que el mencionado Samuel fue apresado en su domicilio donde además los pesquisas hallaron elementos probatorios de su participación en el hecho investigado como en otros de similares características.Segundo golpeEn la casa inspeccionada, además de Samuel, fue detenida una mujer de nombre Verónica y un poco más tarde, no muy lejos de allí, también caerían dos hermanos de apellido Vargas. Al grupo se le atribuye ahora el haber asaltado asaltado al remisero y al camionero en la Ruta 33, pero también, se sospecha que estos mismos tuvieron responsabilidad ese mismo día en el robo de un camión cargado con maíz en el cruce de las rutas 14 y 39, en la localidad de Torres.La fuente oficial informó que en esa oportunidad la víctima del atraco resultó ser Gustavo Della Mazza, un vecino de Villa Cañás que en la oportunidad resultó agredido y golpeado. En ese segundo caso, el camión aparecería abandonado, pero ya sin su carga, en la localidad de Bigand, departamento Caseros.En la ocasión, los piratas robaron otro automóvil afectado a una empresa de remises que se hallaba cargo del chofer Walter Carranza. El nombrado, al igual que su colega, fue atado de pies y manos y luego, encerrado en el baúl del coche con el cual darían el golpe entre las localidades de Bigand y Bombal.La maniobra delictiva, de grandes proporciones, incluyó los robos, mediante uso de armas de fuego, de otros dos remises, uno de ellos en Corral de Bustos y el restante el Cruz Alta, provincia de Córdoba.La policía trabaja ahora en procura de dar con los restantes integrantes de la banda, mientras las actuaciones sumarias por robo calificado y privación ilegítima de la libertad, se instruyen con conocimiento de la justicia de instrucción de Melincué.
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