PLAN URGENTE DE LA EPE PARA EVITAR EL COLAPSO ENERGÉTICO
La Empresa Provincial de la Energía (EPE) pondrá en marcha un plan de urgencia para el 2006 que significará una inversión de 121 millones de pesos, de los cuales 67 millones se desembolsarán en Rosario. Se trata de un megaplán de obras que se adjudicarán en agosto y finalizarán en diciembre con el objetivo de cubrir el incesante aumento en la demanda domiciliaria e industrial de energía y evitar el colapso en 2007.
No obstante, y mientras las obras no se realizan, el tórrido verano rosarino siguió provocando ayer inconvenientes en el servicio eléctrico, tanto en media como en baja tensión, que afectaron a una gran cantidad de vecinos.
Con registros que se vienen manteniendo por encima de los 30 grados, las últimas jornadas fueron un llamado de advertencia para las autoridades de la EPE. Es más, el propio interventor de la empresa, Luis El Halli Obeid, graficó el panorama con una frase terminante: “Si bien vamos a cubrir la demanda de este verano, si no le salimos al cruce, el año que viene estamos en colapso”.
A modo de ejemplo, el funcionario explicó que durante 2005 se vendieron 150 mil nuevos equipos de refrigeración en toda la provincia. Esto implica un consumo adicional anual de mil pesos por aparato, que la EPE debe abastecer.
El dato contribuye a justificar la sobrecarga derivada de las altas temperaturas, que llevaron el consumo a una cifra récord en la noche del viernes y que anteayer casi queda igualada con más de 1.400 megavatios consumidos en toda la provincia.
Este fenómeno provoca una crisis en las instalaciones que se nutren de energía a través de la doble alimentación.
“Cuando un cable presenta un desperfecto, el sistema prevé su reemplazo en forma inmediata por uno suplente. Pero en medio de una sobrecarga de consumo, hasta el propio cable alternativo queda exigido al máximo de sus prestaciones”, explicó el funcionario.
Frente a ello, la solución que encontró la EPE fue los cortes rotativos de unas dos horas por zona, que ya se venían implementando con el objetivo de aliviar los sistemas de alimentación energética.
Por su parte, el Ing. Luis Ángel Ruíz, Subinterventor de la EPE coincidió con Obeid al afirmar que “el crecimiento de la demanda es muy, muy, muy alto”.
Además, expresó que la compañía distribuidora de la electricidad “tiene mucho trabajo, bajó la calidad del servicio y aumentó la cantidad de fallas”.
Asimismo consideró que el actual tendido soporta la gran demanda “por el conocimiento que tiene el personal de la red, y por los sistemas automáticos de supervisión que permiten optimizar el uso de todo, pero vamos a un día cada vez más tropical, ya que podemos ver que sube medio grado por año de promedio y esto es una enormidad”.
LA SOLUCIÓN DEL TERCER CABLE
Lo cierto es que el mediano plazo exige soluciones de fondo. Así, la megaobra de ingeniería proyectada por la EPE para este año apunta a que los 40 centros de distribución repartidos en la ciudad se alimenten de tres vías, una prioritaria y dos alternativas. Lo mismo sucederá en las estaciones y subestaciones transformadoras.
“Hemos decidido cortar camino y llegar el año que viene con la evolución controlada y finalizar en diciembre un plan de urgencia”, estimó Obeid.
Según el plan oficial, de los 121 millones de pesos previstos para toda la provincia, 67 millones de pesos se volcarán en Rosario, 31 millones en la capital provincial y otros 23 millones serán para el centro-norte del territorio santafesino.
El “Programa de obras y mantenimiento 2006” contempla para Rosario el siguiente detalle:
Dos nuevas estaciones transformadoras: una en Echesortu (de 80 Mega Volt Amperes) y otra en el Aeropuerto Internacional Rosario con la misma potencia. Además, para el 2007, están proyectadas las estaciones Mendoza y San Martín.
Ampliación y construcción de 4 centros de distribución y el reemplazo y tendido de nuevos alimentadores de 13.200 voltios, la instalación de 52 kilómetros de nuevas líneas en media tensión y 90 nuevas celdas de maniobras.
Reemplazo de tableros de baja tensión, transformadores obsoletos, montaje de nuevas líneas y subestaciones transformadoras, interruptores para media tensión y colocación de columnas de hormigón.
Tendido de conductores preensamblados en 210 manzanas de todo el ejido urbano, pero en forma predominante en el sureste y sur de la ciudad.
El ambicioso plan de urgencia requerirá además de celeridad en los plazos de ejecución, resolver el financiamiento de unos 60 millones de pesos, que la EPE no contempla dentro de sus propios recursos.
“Estamos explorando formas de obtener estos fondos, una opción es la creación de un fideicomiso. Para ello se están haciendo gestiones ante el Banco Nación”, apuntó Obeid.
Lo que sí está definido es el cronograma de obras. Para ello, la EPE convocará a todos los proveedores tanto de ingeniería como de materiales para que homologuen ante la compañía estatal los estándares de calidad técnica. Esto permitirá mayor celeridad en los procesos licitatorios, dado que permitirá ir de lleno al análisis de las ofertas económicas de cada empresa que se presente.
“Las licitaciones deberán estar resueltas y adjudicadas para agosto y las obras finalizadas en diciembre. Si la metodología resulta, lograremos una capacidad de ejecución inédita para la EPE con vistas a concretar una inversión de 300 millones de pesos en los próximos tres años”, sorprendió el interventor.
Entre los planes anunciados está prevista otra inversión al margen de la urgencia, pensada a dos años, para fortalecer el servicio energético en el centro-sur provincial mediante otros 60 millones de pesos.
“Tenemos que llegar al verano próximo pudiendo absorber el crecimiento de la demanda y en particular de los acondicionadores de aire. Hay que tener en cuenta que el consumo energético crece como la economía, o más. Si el país creció al 9 por ciento, la demanda estará por encima de esta marca”, estimó Obeid.
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