PLANEAN DISTINTAS OBRAS PARA REDUCIR ACCIDENTES EN LA RUTA NACIONAL 8
La Municipalidad de Rosario elevó al Organo de Control de Concesiones Viales (Occovi) un informe sobre la situación del tránsito en la ruta nacional 8, que se convierte en una avenida en todo su trayecto dentro del ejido urbano.
El trabajo del municipio determina la necesidad de realizar diversas obras tendientes a disminuir el riesgo de accidentes en esa estratégica arteria que prácticamente divide en dos a Venado Tuerto y registra un paso casi contínuo de transportes de carga.
Según el estudio se prevé cambiar la semaforización con una onda verde de 45 kilómetros en lugar de los actuales 60, la colocación de separadores centrales de los carriles de circulación y la construcción de bicisendas, la primera de las cuales será licitada en poco tiempo por la Municipalidad con un recorrido entre la ruta nacional 33 y el parque industrial La Victoria.
La ruta nacional 8 atraviesa a la ciudad a lo largo de varios kilómetros. En esa zona está muy semaforizada pero a pesar de eso son frecuentes los reclamos por la onda verde. “Los camiones respetan algunos semáforos, pero al cuarto o quinto los pasan en rojo porque no se pueden detener por la velocidad que alcanzan”, dijo un vecino del lugar. Para esa situación está previsto disminuir el ritmo de la onda verde, que permite ir a unos 60 kilómetros. Se estima llevarla a una banda que oscile entre los 45 y 48 kilómetros por hora.
El secretario municipal de Obras Públicas, Daniel Dabove, explicó que “lo que buscamos con esta semaforización es evitar el giro a la izquierda. Lo mismo con los separadores que se colocarán desde las vías del ferrocarril hasta la calle Sáenz Peña. Así que habrá que dar una vuelta doblando hacia el centro o al barrio Bernardino Rivadavia para los vehículos que quieran ingresar a los comercios. Además se busca reducir la velocidad”.
Sobre la posibilidad contemplada en el Occovi de desviar la ruta 8, Dabove admitió que “se sabe que esa alternativa va a demandar un tiempo aunque por lo pronto hay que realizar tareas para acabar con los problemas de tránsito ocasionados por la actual ubicación de la traza nacional”.
El principal objetivo que persigue el municipio para realizar esas reformas es reducir el índice de accidentes particularmente porque es elevada la cantidad de casos fatales que han ocurrido en los últimos años.
Sobre los separadores de carriles, el funcionario admitió que “tendrán el mismo diseño que los actuales, nada más que en lugar de estar solamente en las esquinas abarcarán el largo de cada cuadra”.
Respecto de la bicisenda explicó que “tendrán un largo de siete kilómetros y medio comenzando desde el cruce de las rutas 8 y 33 hasta llegar al parque industrial. Vamos a hacer un carril separado sobre la margen que da a los barrios Bernardino Rivadavia, Tiro Federal, Juan XXIII y la zona del cruce con la ruta 33. Pero tenemos muchísimos obstáculos, como la cartelería, jardínes, plantas, columnas. Por supuesto que algo de esto va a tener que ser removido para llevar adelante la obra”.
El Occovi tendrá la responsabilidad de avanzar en la revisión del informe para luego aprobarlos y llevar adelante el llamado a licitación. En el municipio confían en poder acelerar los trámites para ejecutar las obras en el menor tiempo posible, que según estiman en 60 días se podrían licitar.
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