PLANIFICAR LA FAMILIA, UN DERECHO HECHO REALIDAD
Elegir, ésa es la cuestión. Que cada mujer pueda decidir cuándo tener un hijo, saber cómo funciona su organismo, qué riesgos y enfermedades puede contraer. En definitiva, conocerse y conocer.
Cuando se habla de salud sexual y reproductiva se está haciendo referencia al derecho a tener relaciones sexuales gratificantes, sin coerción y sin temor a infecciones o embarazos no deseados; a la posibilidad de regular la fecundidad; el derecho a un parto seguro y sin riesgos y el derecho a dar a luz y a criar niños saludables (OMS). Por pudor, temor o, incluso ignorancia, estos temas han sido dejados de lado durante mucho tiempo, tanto en escuelas como dentro del sistema de salud.
Hace tres años la sanción de la Ley 11.888 que creó el Programa Provincial de Salud Reproductiva y Procreación Responsable, puso en la agenda pública estos ítems. Desde hace uno, de los “604 centros de salud de la provincia, 464 brindan acceso al programa y se logró una cobertura del 45% de las mujeres en edad fértil (de 10 a 49 años), que en total suman 868.748”. El Dr. Horacio De la Torre, responsable del programa, también aseguró que “los insumos han llegado a todos los centros según las necesidades de cada uno de ellos y la solicitud que han hecho para que nosotros se los enviemos”.
En una recorrida por ocho centros de salud de la ciudad, hablando con enfermeras, médicas y el personal, El Litoral corroboró que hoy por hoy toda mujer que así lo requiera puede informarse acerca de la mejor forma de planificar su familia y recibir los insumos necesarios para ello.
Por los Centros
Comenzando en San Lorenzo, pasando por Santa Rosa de Lima, Villa del Parque, Barranquitas, Guadalupe Oeste y, finalmente un recorrido por Alto Verde, demuestran que los efectores que allí se emplazan le dan la posibilidad cierta a las mujeres de esos barrios de informarse y cuidarse adecuadamente.
En todos ellos las y los médicos, les explican a las pacientes cómo funciona su organismo y cuáles son los métodos para prevenir embarazos. También algunos organizan charlas con diferentes instituciones para que todos se enteren que en los dispensarios disponen de esta herramienta que es pública y gratuita. Sin embargo, remarcan que a futuro debe centrarse la atención en la educación en las escuelas, ya que el embarazo adolescente es un problema presente en todos estos lugares.
ÛMendoza al 4500 se percibe un poco recuperada y mucho más poblada. Allí, la mayoría de las mujeres del barrio ya se enteraron de que pueden acceder gratuitamente a los métodos de planificación familiar. Es que desde el Centro de Salud “estamos haciendo bastante promoción. En las escuelas se dan charlas, hacemos promoción en la radio y reuniones mensuales con todas las instituciones de la comunidad”, manifestó Viviana, la enfermera del lugar. Las 700 mujeres que hoy están incluidas en el programa “antes pagaban los anticonceptivos”. Hoy la situación cambió, “disponemos de los elementos, tenemos pastillas anticonceptivas, anticonceptivas para las madres que amamantan, preservativos, dispositivos intrauterinos (Diu), inyectables. Todo es gratuito”. ÛMariela es la enfermera en el centro de Villa del Parque, donde “a partir del año pasado se está trabajando a full en el programa”. En el barrio, “la gente consulta muchísimo, aproximadamente tenemos 310 personas en el programa según la última planilla cuatrimestral que se informó en agosto”. En este centro que cubre Villa del Parque, Barranquitas Sur y Villa Oculta, “dentro del último año nunca tuvimos que decirle a una mujer `mirá, este mes no vas a poder tomar los anticonceptivos porque no tenemos para dártelos’. Esto nunca sucedió”. ÛEl escenario no cambia en Barranquitas, donde ya tienen en sus filas a 250 mujeres que comenzaron a transitar este camino. Alto Verde, pedía hace mucho que se les facilitara información sobre cómo cuidarse y prevenir. Hace unos años juntaron firmas para solicitar en el dispensario que se les brindara una respuesta para este derecho fundamental. “Acá siempre se exigió por parte de las mujeres la forma de cuidarse y de planificar su familia”, aseguró Adriana Rotela, médica generalista en las manzanas 5 y 10 del barrio. “Desde que está el programa estamos trabajando bastante bien, tenemos cerca de 90 Diu colocados y muchas mujeres se abocaron a las pastillas o a las inyectables”. En total, 470 mujeres están incluidas en el programa. ÛAquellas que desean informarse encuentran las respuestas en San Lorenzo y Guadalupe Oeste. En este último centro de salud, sostuvieron que “la idea sería establecer centros, consejerías y hacer más trabajo de terreno”.
Una constante
Los hombres son los grandes ausentes en la mayoría de las consultas que se realizan en los centros. Si bien tienen directa incumbencia en el tema, “no vienen mucho al centro a hacer consultas y tampoco acompañan a las mujeres, son muy reacios”, aseguró Viviana en Santa Rosa de Lima. Circunstancia que se repite en todos los efectores.
La Dra. Adriana Rotela, que atiende en Alto Verde, aseguró que “siempre tratamos de involucrar al marido aunque, en general, vienen solas las mujeres. Igualmente sugerimos que lo conversen con el marido, porque esto es una cuestión familiar, se trata de planificar la familia, no se trata solamente de no tener hijos”.
La educación?
La ley establece que “el órgano de aplicación coordinará con el Ministerio de Educación y la Secretaría de Promoción Comunitaria, actividades de difusión del contenido y alcances del programa” y además, “la autoridad de aplicación realizará cursos de capacitación de los profesionales y agentes vinculados al programa, por sí o a través de convenios con otras instituciones con competencia en la materia”.
Sin embargo ésta es aún una materia pendiente. En todos los Centros de Salud recorridos surgió la inquietud de fomentar acciones tendientes a la educación en institutos secundarios. En este sentido, De la Torre reconoció que “faltaría un poco de articulación con Educación para que se brinde educación sexual, que es lo que le falta a la población para que ejerzan sus derechos reproductivos en forma adecuada”.
¿Cómo hacer?
Uno. Acercate a un Centro de Salud cercano y consultá sobre el Programa de Salud Sexual y Reproductiva.
Dos. Te van a pedir unos estudios, como el Papanicolau.
Tres. Con los resultados del análisis, el médico te realiza una serie de preguntas sobre tu historia clínica y datos personales para completar una planilla.
Cuatro. Te va a explicar cuáles son los métodos para prevenir embarazos que existen y, en base al que más te convenza y convenga, tomás la decisión.
Cinco. Te anotan en el centro para que comiences a recibir los medicamentos, inyectables o el DIU, según lo que hayas elegido.
Por la salud
La ley provincial 11.888 sancionada en el 2001 creó el Programa Provincial de Salud Reproductiva y Procreación Responsable que pretende garantizar los derechos de la salud de las personas, específicamente de salud reproductiva. La intención no es el control de la natalidad, sino que la procreación sea un acto de responsabilidad a fin de reducir embarazos no deseados, mejorar el control prenatal, prevenir infecciones de transmisión sexual y HIV-Sida, prevenir el cáncer de cuello uterino y de mama.
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