POBREZA, GUERRA Y SIDA AMENAZAN A LA MITAD DE LOS NIÑOS DEL MUNDO
Más de la mitad de las niñas y niños del mundo, unos mil millones, sufren graves privaciones debido a la pobreza, la guerra y el sida, tres problemas que ponen en peligro su infancia y retrasan el desarrollo de las naciones, indicó ayer el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
El organismo presentó su décimo informe anual sobre el estado mundial de la infancia, donde se hace hincapié en que la incapacidad de los gobiernos para cumplir las normas de la Convención de los Derechos del Niño causa perjuicios permanentes a los infantes e impide el progreso hacia los derechos humanos y el avance económico.
El informe “La infancia amenazada”, examina los factores más generalizados y devastadores que ponen en peligro a los niños: el sida, los conflictos y la pobreza. En el caso argentino, se marcó la “inadecuada distribución de la riqueza, y se indicó que el 62,7 por ciento de los chicos viven por debajo de la línea de pobreza (ver aparte)
Unicef advirtió que “siete privaciones mortales” amenazan el futuro del 50 por ciento de los niños del mundo, quienes sufren carencias graves de uno o más de los bienes y servicios esenciales para la niñez.
Unos 640 millones de niñas y niños carecen de una vivienda adecuada, 500 millones no tienen acceso a saneamiento seguro, 400 millones no consumen agua potable y 300 millones carecen de acceso a información (televisión, radio y periódicos).
Además, 270 millones de infantes no tienen resguardo de servicios de salud, 140 millones nunca han acudido a la escuela y 90 millones sufren graves privaciones de alimentos.
Unicef mostró preocupación por que unos 700 millones de menores sufran de una o más de estas privaciones. Indicó además que la pobreza no es exclusiva de las naciones en desarrollo, ya que en 11 de 15 países industrializados en los que hay datos comparables, ha aumentado la proporción de niñas y niños que viven en hogares de bajos ingresos durante los últimos diez años.
Los conflictos armados, principalmente las guerras internas, también repercuten sobre la infancia, ya que las facciones compiten por la posesión de los recursos naturales, desplazando a los más pequeños de sus hogares. El informe señala que 55 de los 59 conflictos armados que se produjeron entre 1990 y 2003 fueron guerras internas, en lugar de conflictos entre países. Casi la mitad de los 3,6 millones de personas que murieron en guerras desde 1990 han sido niñas y niños, una situación que se explica porque las partes beligerantes los consideran cada vez más como objetivos de guerra, se señaló.
Los infantes también son víctimas del reclutamiento militar y actos de violencia sexual, se les obliga a presenciar actos de violencia y asesinatos y con frecuencia quedan abandonados.
En relación con el sida, se produjo una oleada de huérfanos a causa de la muerte de adultos por la enfermedad, que ha alcanzado en la actualidad los 15 millones de niños en el mundo.
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