Pocas ventas de divisas para atesorar: US$ 114.000
Tras un anuncio muy desprolijo, arrancó ayer el levantamiento parcial del cepo para atesoramiento por hasta US$ 2000 mensuales por persona, con ventas “testigo”, para demostrar que todo marchaba bien, por apenas 114.000 dólares.
Aunque el Ministerio de Economía, la AFIP y el Banco Central habían diagramado el viernes un esquema mucho más amplio, con ventas de hasta US$ 2 millones y con la rebaja del recargo del 35 al 20 por ciento también para los gastos de turismo en el exterior, el desenlace fue mucho más acotado. Finalmente, se decidió que quedara un pago del 20% , a cuenta de Ganancias o Bienes Personales, para la compra de divisas si el contribuyente no deja los billetes durante 365 días en un depósito bancario. “Los cambios fueron decididos por la presidenta Cristina Kirchner en Olivos antes de partir a Cuba; había una comunicación del Banco Central que hablaba de US$ 2 millones mensuales”, explicó a LA NACION una fuente oficial que participó en las negociaciones.
Dos días después, l a suma perdió tres ceros, al quedar en un máximo US$ 2000 mensuales, según el anuncio del jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, y el jefe de la AFIP, Ricardo Echegaray, en la Casa de Gobierno. El ingreso mínimo en pesos necesario para poder comprar divisas es de $ 7200 mensuales netos; según el Iaraf, sólo el 34% de la población registrada llega a esa suma, pese a que el ministro Kicillof dijo el viernes que el sistema tendería a favorecer a los que “menos tienen”.
Cálculos del estudio Lisicki, Litvin & Asociados indicaron que, para poder acceder a los US$ 2000 prometidos, en los últimos 12 meses el ingreso de la persona debió ascender a $ 78.000 mensuales.
Allí no puede incluir su patrimonio, porque éste no se contabiliza en la fórmula que, según la AFIP, es de “las autoridades que administran la política cambiaria”, o sea, el Banco Central, en términos técnicos, y Economía, en lo político.
También, tal como lo había expresado Kicillof el viernes, a priori estaba previsto bajar la retención en los gastos al exterior al 20%, según las fuentes. Posiblemente para no tener que explicar el súbito cambio, el ministro no apareció ayer ante la prensa en Casa de Gobierno. Los otros funcionarios se vieron sorprendidos por su ausencia.
La otra señal de alarma la generó Capitanich, al expresar que el Gobierno publicaría la lista de los contribuyentes que compren dólares para tenencia. De inmediato le advirtieron que de esa forma se estaría violando el secreto fiscal y aclaró que sólo se informarían por sectores laborales: empleados en relación de dependencia, monotributistas y autónomos. Anoche la AFIP informó también que “se efectivizaron 242 operaciones por 114.000 dólares”, aunque hubo 235 autorizaciones, equivalentes a US$ 109 millones hasta las 18 horas. El liderazgo lo tuvo el Credicoop, con el 49% del total.
El presidente del Consejo Profesional porteño, Humberto Bertazza, dijo a LA NACION que el nuevo cepo “es una vuelta de tuerca más, porque se está usando a la AFIP para funciones que no son propias, porque son cambiarias”.
César Litvin, socio de Lisicki, Litvin & Asociados, afirmó que “es importante considerar que la base de datos de la AFIP se refiere al año anterior, por lo que un trabajador que en 2012 ganaba menos de 7200 pesos no puede comprar divisas, y si este año gana el doble se ve perjudicado, con lo cual debiera alimentarse la base de datos de la AFIP en tiempo real”. Al respecto, el tributarista Carlos Fernández, socio de Crowe Horwath, dijo que “la fórmula debería también contemplar el indicador de patrimonio como expresión de tal capacidad, ya que puede haber sujetos que tienen tenencia de efectivo o ahorros perfectamente declarados y justificados ante la AFIP y acumulados a través de los años que les permitirían comprar la moneda extranjera sin necesidad de contar con ingresos corrientes para hacerlo”.
En tanto, Capitanich dijo que es posible que entre dos o tres millones de contribuyentes intenten comprar dólares para ahorrar luego de estar impedidos de hacerlo desde mediados de 2012. Además, estimó que podrían pactarse operaciones por hasta 2500 millones mensuales. A su vez, el Iaraf indicó que “sería factible destinar un monto global de $ 7000 millones por mes a la compra de divisas”. La consultora de Nadin Argañaraz sostuvo que “si los dólares comprados con este monto quedaran depositados en el banco, bajo las condiciones estipuladas por el Gobierno, se adquirirían cerca de US$ 870 millones, que al figurar como depósito en moneda extranjera no constituirían estrictamente una caída de reservas (pero sí de las reservas netas de depósitos)”.
Fuente: La Nación
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