POCHETTINO DIJO QUE NO RECIBIÓ NINGUNA DENUNCIA EN CONTRA DE BERHARDT
El secretario de Derechos Humanos, Domingo Pochettino, aseguró ayer a La Capital que no ha recibido ninguna denuncia o presentación de organismos de derechos humanos cuestionando la actuación del teniente coronel (R) José Bernhardt durante la última dictadura militar. “No he recibido ninguna denuncia y además desconozco el tema”, expresó el secretario de Estado, quien asumió el cargo el pasado martes en un acto presidido por el gobernador Jorge Obeid. Pochettino se propone conversar con Bernhardt, recientemente designado por el jefe de la Casa Gris como subsecretario de Emergencia. En la primera gestión de Obeid el militar retirado ocupó la Subsecretaría de Seguridad Pública.
Comentó el titular de Derechos Humanos que, como ocurriera con la jefa de la policía provincial, Leyla Perazzo (quien recibiera objeciones por la tarea cumplida durante el Proceso), se propone analizar la situación “sin ocultar nada, pero actuando con prudencia”.
En cuanto a las imputaciones, en el portal santafesino Notifé, se señala que Bernhardt “fue un cuadro de elite de la inteligencia militar”, habiendo revistado en el Batallón de Inteligencia 601 del Ejército, en Buenos Aires, en 1982. También afirma que “el nombre del actual funcionario aparece en varios expedientes judiciales federales que investigan la trama represiva en Santa Fe durante los años de plomo”.
Recuerda que, en su edición del 8 de junio de 1999, “El Ciudadano” publicó una entrevista al comisario general retirado de la policía santafesina Luis Galanzino, quien había denunciado a Bernhardt ante la Comisión Iberoamericana de Derechos Humanos (Cidh) con sede en Washington y refrendó su denuncia en los Tribunales rosarinos. Básicamente, lo acusaba de haber trasladado detenidos desde Santa Fe hasta el centro de detención clandestino que funcionó en Granadero Baigorria, conocido como “La Calamita”.
Según Galanzino, “esa había sido la labor que le había asignado el ex jefe de Inteligencia del Comando, Juvenal Pozzi”. Pozzi, hoy fallecido, fue escrachado en varias oportunidades por agrupaciones de derechos humanos, acusado de ser uno de los engranajes del aparato represivo.
Agentes bajo la lupa
Durante su gestión en Seguridad Pública, Bernhardt designó a Nicolás Correa, un ex agente de la Side que cumplió funciones bajo las órdenes del Segundo Cuerpo de Ejército en la dictadura. Correa -dice el portal- aparece mencionado por los testigos que ya declararon ante el fiscal ad hoc Alejandro Luengo en los Tribunales Federales capitalinos.
El Teté, como se lo conocía familiarmente, está sospechado de ocultar información a los familiares del detenido desaparecido Fernando Dussex, esposo de Cecilia Nazábal, una de las querellantes de la causa federal denominada como la Quinta de Funes.
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