PODRÍA ORDENAR LA RECONSTRUCCIÓN DEL CRIMEN DE MATÍAS BRAGAGNOLO
La Justicia analiza si ordena la reconstrucción del crimen de Matías Bragagnolo, mientras se esperan los resultados de los análisis de sangre realizados sobre el cadáver para esclarecer si la víctima estaba bajo los efectos de algún estimulante que acelerara su fallecimiento.
Así lo indicaron ayer a DyN fuentes del caso, que señalaron que la jueza María Teresa Salgueiro, a cargo de la pesquisa, aguarda para esta semana los demorados resultados de los estudios sobre niveles toxicológicos en la víctima.
Esos exámenes servirán a los peritos de la Junta Médica para llegar a alguna conclusión cierta sobre las razones de la muerte de Matías, ya que hay partes del caso que sospechan que una presunta hipertrofia cardíaca -eventualmente sumada a algún estimulante ingerido por la víctima- podría haber podido complicar su cuadro de salud en medio del estrés de la pelea.
Según algunos testimonios, Matías podría haber tomado cerveza y al menos una bebida energizante durante el cumpleaños en el que estaba, dijeron voceros.
Frente a los primeros resultados de la segunda autopsia, la jueza Salgueiro resolvió el viernes pasado, a última hora, externar a los dos adolescentes de 16 y 17 años privados de su libertad desde el 9 de abril ultimo, horas después de que Matías falleciera.
La decisión fue adoptada después de que los propios forenses confirmaran que Matías, de 16 años, no recibió golpes mortales durante la pelea que precedió al deceso, en el hall de un edificio de Palermo Chico.
Aunque la información nunca había trascendido, un tercer menor privado de su libertad en el marco de la investigación (apodado “Zodape”) ya había regresado a su casa luego de permanecer sólo unas horas en un instituto de menores, revelaron hoy a DyN fuentes del caso.
Así, el único que queda aún alojado en esa clase de establecimientos es “Soronguito”, el último de los chicos en ser localizado por la jueza y quien permanecía ‘retenido’ allí pero sólo por tener problemas familiares, añadieron los voceros.
En este contexto, la situación más comprometida sería la del policía de la comisaría 53 que corrió a Matías por pedido de los supuestos agresores y luego lo requisó -según testigos- de una forma violenta en el hall del edificio.
El policía, sospechado de incumplimiento de los deberes de funcionario público y/o abandono de persona, permanece alojado en la cárcel de Marcos Paz a la espera de que se resuelva su situación procesal; la jueza se tomaría todo el plazo posible para dictar una medida y, entonces, tendría tiempo hasta la semana próxima, dijeron las fuentes.
La defensa del policía también confiaba en que los resultados de la autopsia le serían favorables, sobre todo teniendo en cuenta que no se habrían encontrado lesiones en la zona del cuello.
El domingo, Marcelo Bragagnolo, padre del chico y quien había sostenido que el policía habría atacado a su hijo al tomarlo del cuello, insistió en que Matías tenía un cuadro cardíaco normal, de acuerdo a los estudios médicos que se le hacían anualmente en el Hospital Alemán.
Pero el abogado Carlos Broitman -que asiste a tres de los menores imputados- dijo ayer a DyN que “esta semana, de acuerdo a algunas investigaciones que se están realizando, se podrá clarificar no sólo la situación procesal de los menores sino que se va a poder saber las causales del fallecimiento de Matías”.
Matías murió el 9 de abril pasado en el hall de un edificio de Ortiz de Ocampo 2882 tras una pelea con otros jóvenes.
Según la causa, Matías estaba en un cumpleaños, bajó con dos amigos a comprar bebidas en un quiosco y fue sorprendido por chicos con los que inició una pelea; al menos con uno se trompeó, hasta que pudo salir corriendo.
A la persecución se sumó un policía convocado por los supuestos agresores, que acusaban falsamente a Matías de robarles un celular. Tras requisarlo, el policía se fue pero Matías -que ya se habría sentido mal en la corrida- se descompuso y murió antes de que llegaran los médicos.
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