PODRÍAN RACIONAR DESDE EL LUNES LA ENERGÍA ELÉCTRICA
Es decir, Loma Negra, Cementos Avellaneda, Acindar y Papelera del Plata, entre otras, optaron por contratar servicios firmes, que por norma deben cumplirse. Así, el ahorro de 100 megavatios que imaginaba el Gobierno se escurrió como agua. ¿Conclusión? La semana próxima será muy crítica y en el sector eléctrico no descartan medidas que provocan espanto en la Casa Rosada: la posibilidad de tener que recurrir a un racionamiento de energía que, por el momento, sólo afectaría a los grandes consumidores industriales (empresas).
El tema se trató ayer, durante una larga reunión en Cammesa, el ente administrador de energía en el país. La cuenta es sencilla: como las centrales de Embalse y Genelba estarán en la etapa de mantenimiento, se empezará la semana próxima con 700 megavatios menos que lo normal. Esto supone que el sistema operará sin reservas, e incluso con una merma de un 5% sobre el nivel de demanda. En general, siempre funcionaba con un 30% de capacidad excedente. Será la primera vez, desde 1991, que la Argentina trabaja con lo que los especialistas llaman déficit de oferta . Y no alcanzará con importar energía desde Brasil, como pretende el presidente Néstor Kirchner, porque la capacidad de compra desde ese país alcanza apenas los 400 megavatios. “El Gobierno va a tener que tomar ideas de racionamiento”, se le oyó decir ayer a un ejecutivo del sector. La decisión de los grandes usuarios era esperable: pensaron que los cortes llegarían sólo en invierno, como ocurrió siempre, pero descontando que la electricidad era indispensable en sus líneas de producción.
Por eso, la primera medida ante las interrupciones fue pagar más, lo que terminó con lo que el ministro de Planificación, Julio De Vido, había definido la semana pasada como un “acuerdo entre las empresas y la Secretaría de Energía”.
Luis Ureta Sáenz Peña, presidente de Peugeot, resumió la preocupación empresarial durante un lanzamiento (ver página 8). “No tuvimos cortes de gas. Sí, algunos de electricidad. Sería lamentable no poder fabricar más por falta de electricidad.”
La agravante del sector eléctrico es que no tiene la posibilidad de aplicar aumentos a firmas exportadoras para amortiguar la crisis, tal como se hizo con el gas, que negocia con ellas contratos cotizados al dólar libre.
La industria recuerda con poca gracia a Eduardo Duhalde por esta dificultad: en el primer semestre de 2002, durante su gestión, se les permitió a los grandes usuarios cambiar cada tres meses su fuente de energía de la generación a la distribución, mientras la antigua norma lo establecía en una vez por año. El resultado fue que la mayoría de estas firmas aprovechó para recibir la electricidad directamente de la distribuidora, pesificada, como Edenor, Edesur y Edelap, en lugar de hacerlo mediante contratos con las generadoras, el único segmento desregulado. Hoy, esos contratos mayoristas no llegan al 20%, por lo que poco cambiaría si subieran los precios. “Duhalde hizo la plancha”, dijeron ayer en una de las empresas.
El gas, la razón de la crisis
La principal causa de la crisis energética es la falta de un precio disponible para el gas. Las generadoras, que funcionan con ese insumo, afirman que no pueden pagarlo al valor internacional, 1,20 dólares, mientras las normas actuales sólo les permiten recuperar 60 centavos de ese desembolso. Si esa norma se modificara, y esos 60 centavos aumentaran al doble, quizás el problema se solucionaría, pero se traduciría inmediatamente en un aumento de tarifas del ciento por ciento, algo que el Gobierno ha intentado evitar desde que asumió.
En medio de la crisis, volvió a instalarse una discusión. Porque, mientras el presidente Kirchner continúa culpando a las empresas por no invertir, las compañías gasíferas repiten que los problemas no eran de escasez de gas. “Gas hay; el que quiere pagarlo al precio internacional, lo tiene.” El economista Daniel Montamat cuestionó esta postura. “No estoy tan seguro de que haya gas. La sábana ya es chica. Y, cuando la sábana es chica, por más que aumenten los precios hay problemas.”
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