PODRÍAN SUBIR LAS RETENCIONES
Así se desprende de la cláusula de necesidad de competencia publicada en el Boletín Oficial y anunciada por el ministro de Economía, Roberto Lavagna, como parte de una batería de medidas para frenar la inflación de los últimos meses.
La cláusula habilita al Ministerio de Economía a incrementar las retenciones de productos prioritarios para el mercado local, bajar los reintegros a la exportación, imponer límites físicos a la exportación de bienes y bajar los aranceles a la importación, entre otras facultades.
De todos modos, las medidas anunciadas son “temporarias” y se encuentran “bajo permanente observación”, según aseguró el secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos, Miguel Campos.
“El objetivo principal de las medidas es facilitar el acceso de la población a los alimentos básicos. Interpretarlas sólo como un desaliento a las exportaciones es un enfoque parcial”, enfatizó el funcionario en diálogo telefónico desde Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, donde asiste a una reunión del Consejo Agropecuario del Sur (CAS).
Las nuevas restricciones y desincentivos a las exportaciones podrán aplicarse por recomendación de la Comisión de Evaluación de Necesidad de Competencia, que formarán dos funcionarios de la Secretaría de Industria y dos de Coordinación Técnica, y que actuará a pedido de cualquier empresa o grupo de empresas.
En tanto, la eliminación de los reintegros para unos 200 productos de consumo masivo se instrumentó a través de la resolución 616/2005.
La suspensión rige para “bienes salario” como carnes, pescados, leche, quesos, yogures, huevos, miel natural, hortalizas, café, té, yerba mate, arroz, harina de trigo y aceites, entre otros.
La medida fue rechazada por productores y empresarios del sector alimentario, que dejarían de ganar en conjunto unos 82 millones de dólares anuales en reintegros, según las cifras que maneja el Palacio de Hacienda. Los especialistas de la Sociedad Rural, en cambio, proyectaron pérdidas incluso superiores a los 100 millones de dólares.
En sus considerandos, la medida destaca que la Argentina “es un país que tradicionalmente se ha caracterizado por ser exportador neto de alimentos de alta ponderación en la canasta de consumo local”, situación que en la actualidad genera “momentos de tensión estructural entre consumo y exportación”.
El secretario Campos enfatizó en diálogo con Télam que “la eliminación de reintegros o la posibilidad de aumentar las retenciones a las exportaciones contempladas en la disposición del Palacio de Hacienda es una señal de que el gobierno nacional no es indiferente a la evolución de los precios internos y no va a tolerar maniobras oligopólicas que perjudiquen a los consumidores”.
Para Campos, “lo bueno de la medida” es que “se pueden incorporar anexos y cambiar disposiciones a medida que se vea cómo reaccionan los precios internos, que es el objetivo principal de estas disposiciones”.
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