POESÍA, MÚSICA Y LUNFARDO
Fue nominada para los Premos ACE y posee una nutrida trayectoria en los palcos y en la radiofonía: Andrea Simone, que acaba de presentar su nuevo trabajo grabado integra hoy un espectáculo variado y original que matiza tangos tradicionales en su interpretación con música instrumental y poesía.
En rigor, en el curso del año, ya había realizado una serie de espectáculos grupales, con repertorio de Piazzolla. Así, se presentó en la jerarquizada Scala de San Telmo con acompañamiento del pianista Claudio Guiragossian y la dirección del poeta Alberto Peyrano.
La simbiosis de poesía y tango es un camino que con frecuencia recorren, para bien, los vocalistas del género ciudadano. En esta oportunidad, además, de la mano de Simone, se adentra esa conjunción en una de las etapas más creativas del tango, la década de Manzi, de Discépolo, de Cadícamo.
Retorna ahora Simone a esos tangos de la década de los años cuarenta, con algunos de los cuales ha logrado bellas recreaciones, en una senda que no por transitada ha dejado de ser difícil, precisamente porque muchos de aquellos temas son gemas invalorables en el recorrido de la música porteña.
Simultáneamente con sus actuaciones en público, Andrea Simone cumple una continuada actividad radiofónica en el dominical programa que dirige Tito Sancinetto (AM 180 Radio General Belgrano), programa que ha cumplido ya cinco años de ininterrumpida presencia y de reconocidos méritos.
Simone es una cantante de fuerte temperamento y de buena presencia escénica, con clara comprensión de los textos dramáticos que aborda. Actuó la pasada semana en en Centro Cultural de la Cooperación (Corrientes 1547), una nueva sala céntrica, un multiespacio cultural, pero con firme presencia del tango, en el marco de un espectáculo titulado Azul Buenos Aires, que pertenece a Guiragossian y que integró, además, a los poetas Hugo Salerno y Alberto Peyrano.
Para acompañar a su nuevo CD, que incluye tangos con impronta lunfardesca, la cantante se presentará en Montevideo junto con poetas uruguayos que cultivan esa vertiente rioplatense. Es esta otra de las riquísimas vetas del tango, insitentemente recreada por letristas de talla que lograron darle al decir del arrabal una categoría poética que ha convertido el lunfardo en segundo idioma natal.
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