POLÉMICA POR EL AUMENTO DE 1200 PESOS A DIPUTADOS NACIONALES
El titular del ARI de la provincia de Buenos Aires, Carlos Raimundi, criticó la suba de 1.200 pesos otorgada a diputados nacionales, al sostener que “es una muy mala señal” para los sectores más afectados por la crisis. Dijo que era algo similar a lo ocurrido hace pocos meses, cuando “Aníbal Fernández planteó un fuerte aumento a los funcionarios”.
Estas declaraciones surgen luego de que se conociera la noticia de que los diputados nacionales recibieron la semana pasada un plus salarial de seis pasajes aéreos de cabotaje intercambiables por dinero por valor de 1.200 pesos mensuales, los que se agregan a 14 tickets de avión que ya recibían.
Los 1.200 pesos se agregan a los 2.800 mensuales que ya les corresponden a los diputados en concepto de pasajes de avión y a los 6.427 que reciben como salario bruto mensual.
La controvertida decisión causó polémica y oposición del ARI y de la centroizquierda. “Con los diputados de la provincia de Buenos Aires no he hablado todavía, voy a tener contacto hoy con todos ellos, porque tenemos un congreso. Vamos a tener que conversar a ver qué se va a hacer”, admitió Raimundi hoy en declaraciones a radio América.
En tanto, fuentes cercanas al presidente del cuerpo, Eduardo Camaño (PJ-Buenos Aires), confirmaron la asignación pero negaron que se trate de un aumento encubierto de sueldos, y calificaron la iniciativa como una “restitución” por pasajes terrestres y el aguinaldo que los diputados dejaron de percibir en 2002.
“Es una compensación que se hace con dinero propio y sin costo para el Estado”, dijo Julián Mandriotti, vocero de Camaño. “Con la mejoría de la situación general del país y el ahorro interno que hicimos es posible dar esta restitución”, agregó.
Raimundi explicó que “el sistema de ingresos de la Cámara de Diputados está mal implementado porque recibe la misma cantidad de pasajes un diputado que es de la Capital Federal que uno de Tierra del Fuego o Salta, teniendo en cuenta que uno que es del interior lo necesita para desplazarse semanalmente”.
Además, el titular del ARI en Buenos Aires reclamó suprimir los beneficios que “no tienen que ver con las tareas estrictamente legislativas, como las becas, los subsidios y las pensiones graciables” que reciben los legisladores y reparten, según su criterio, entre personas necesitadas.
Raimundi aclaró que presentó un proyecto para que estos beneficios sean eliminados, pero no renunció a recibirlos porque en ese caso, debería cederle el manejo discrecional al presidente de la Cámara. “Yo no renuncié a darlos, presenté un proyecto para que se suprima, pero los recibo porque creo que estoy haciendo de buena fe un bien a ciertas personas. Lo utilizo porque sé que lo voy a utilizar mejor que Camaño”, argumentó.
Este contenido no está abierto a comentarios

