POLÉMICA POR LA VENTA DE UN RIÑÓN A TRAVÉS DE UN CLASIFICADO
El 22 de octubre de 2004, en el diario “Puerta Norte” de la localidad de San Justo, un clasificado expresaba lo siguiente: VENDO UN RIÑÓN. GRUPO SANGUÍNEO A POSITIVO. 49 AÑOS. DNI (…) DIRIGIRSE A SARMIENTO 3058 DE SAN JUSTO. Esta anormal y macabra oferta llamó la atención de Federico Rostagno, un joven sanjustino cuya madre se está tratando médicamente en Buenos Aires, a la espera de un trasplante de órgano.
Luego de hacerlo público, el 7 de noviembre el Concejo Deliberante de San Justo se expidió a través de una resolución, en la que dijo que “veía pertinente que el Fiscal de turno investigue si se incurre en un delito al publicar este tipo de información”.
El 17 de enero de este año, el joven insistió con el reclamo ante el INCUCAI. Rostagno envía una carta a la institución, donde dice que “ante esta información publicada solicita la intervención del organismo, y que realice la denuncia del hecho ante quien corresponda, para que las personas que cometieron este hecho reparen el daño causado”.
El INCUCAI le responde la nota al joven sanjustino el 10 de febrero, y dice que se informaron de la situación ante este aviso clasificado, y que elevaron copia al Departamento Jurídico que tiene el INCUCAI en Santa Fe y al Ministerio de Salud de Santa Fe, en este caso, la Dirección de Jurídica.
El 17 de febrero pasado, el Fiscal santafesino Guevara entiende que se incurrió en un delito, e instruyó al Juzgado de la Quinta Nominación, a cargo del Juez Diego de la Torre, para que investigue si se cometió un delito por la publicidad de esta información. Aunque el magistrado aún no avanzó en la causa, la Ley 29.193, en el Artículo 37, prohíbe taxativamente la publicación en guía o periódicos sin autorización de este tipo de oferta.
En tal sentido, el Director Provincial del CUDAIO, Armando Perichón, dijo a De Radio Somos (LT 10) que este tipo de “ofertas” son muy frecuentes, aunque destacó que lo curioso en este caso es a través de un clasificado.
“Buscamos si el DNI que estaba en el clasificado era cierto y si la dirección existía, y efectivamente, todo los datos eran verdaderos”, expresó Perichón.
El funcionario reiteró que “son frecuentes los llamado desesperados de gente con recursos económicos escasos, que plantean la necesidad de vender un riñón”.
“Estaríamos hablando de apología del delito, porque el delito sería vender el órgano”, explicó Perichón, y agregó que “lo peor de esto es que siembra desconfianza en el sistema”.
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