POLÉMICA POR LAS REGLAS DEL OSCAR
La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood impedirá que la ceremonia de entrega de los Oscar se convierta en una orgía costosa de tácticas de lobby por parte de los estudios, en lugar de ser una celebración de los méritos artísticos de las películas.
“Es nuestra responsabilidad, como miembros de la Academia, asegurar que los galardones se entreguen en una atmósfera positiva, libre de toda histeria y maniobras encubiertas”, dice el folleto de ocho páginas que les fue enviado a los 5.500 miembros de la Academia hace unos pocos días.
Allí se les indica que limiten la cantidad de invitados a las fiestas e impidan que los estudios paguen la bebida y la comida en esas ocasiones. Bruce Davis, director ejecutivo de la Academia, aclara que servir comida y bebida está bien si a la reunión asisten los amigos del anfritrión y no es un intento solapado de hacer lobby en nombre de una película, sus directores o sus estrellas.
También se indica que deben evitarse los gastos excesivos en campañas para los Oscar y que los anuncios de las películas en gráfica y televisión no deben contener elogios de los miembros de la Academia.
Además la Academia prohibió la distribución anticipada de DVDs o videos a los votantes. Lo que ha molestado a muchos directores, por lo que las películas más independientes, que salen en pocas copias, se perderán buena parte de los votos. Pedro Almodóvar y Clint Eastwood salieron a contraatacar esta medida, y se estaría por llegar a un acuerdo.
DreamWorks, por caso, alquiló un cine en Beverly Hills del 13 de noviembre al 11 de diciembre exclusivamente para proyectar House of Sand and Fog. La Twentieth Century Fox, por su parte, va a realizar proyecciones privadas de la épica Master and Commander. Y, como las fiestas organizadas para que los miembros de la Academia conozcan a los directores ya no están tan bien vistas, un estudio le dijo a un (pre)candidato al Oscar que se apareciera a almorzar dos veces por semana en el restaurante Grill para conocer a los votantes.
Aún se desconocen los castigos para los transgresores. La Academia sólo que dijo que, en un caso extremo, podría llegar a revocarse la candidatura de una película para el Oscar.
Muchos en Hollywood creen que las nuevas normas se tomaron en respuesta a la campaña para el Oscar organizada el año pasado por Harvey Weinstein, presidente de Miramax Films, para la película Pandillas de Nueva York de Martin Scorsese.
Weinstein siempre hizo campañas muy agresivas y gastó millones de dólares en marketing para las películas de bajo presupuesto de Miramax, que luego se veían beneficiadas en la boletería. El marketing de Pandilla de Nueva York enfureció a los competidores y a los responsables de la Academia a comienzos de este año.
Según las nuevas normas, los miembros de la Academia no pueden escribir editoriales ni revelar su elección antes de la noche de la entrega de los Oscar, el domingo 29 de febrero. Y las campañas que intenten favorecer a un director o destacar la carrera de un actor son consideradas inapropiadas.
Este contenido no está abierto a comentarios

