POLICÍAS ACUSADOS DE EXTORSIONAR A UN COMERCIANTE
Tres policías bonaerenses fueron detenidos acusados de extorsionar al dueño de una rectificadora de motores de autos de Moreno, a quien le habrían exigido $3.000 a cambio de no meterlo preso, ni clausurarle el local por alguna irregularidad.
Fuentes del caso informaron que los arrestados prestan servicio en Morón y fueron acusados por los delitos de “extorsión, falsedad ideológica e incumplimiento de deberes de funcionario público”.
Los tres policías, un oficial y dos sargentos, se negaron a declarar ante la fiscal de Moreno, Gabriela Urrutia.
El caso se inició el 13 de abril pasado cuando según la investigación judicial, los tres policías se presentaron en una rectificadora de motores del partido de Moreno, ajena a su jurisdicción.
De acuerdo con la denuncia, los policías hallaron en el local un motor con numeración suprimida, pero en vez de iniciar una causa, extorsionaron al dueño. Le exigieron $3.000 a cambio de no detenerlo, ni de clausurarle el local. Entonces, el propietario pagó $1.000 y pactó pagar el resto después.
No obstante, al día siguiente, el hombre se presentó ante la fiscal Urrutia y contó lo ocurrido. Con el apellido de uno de los policías y la certeza de que se trataba de policías de la DDI Morón, tal como se habían presentado ante la víctima, la fiscal allanó la semana pasada dependencias de esa jefatura policial ubicada en Merlo. Allí secuestró un acta labrada por los policías en la que señalaban que en la rectificadora todo estaba en orden.
Los investigadores creen que los policías hicieron el acta y omitieron denunciar el hallazgo del motor con numeración suprimida porque ya habían obtenido el dinero de la extorsión. Con el acta y la identificación de la patrulla en la que se movilizaron los acusados el día del procedimiento en la rectificadora, la fiscal pidió las detenciones al juez de garantías de Mercedes Marcelo Romero.
El martes, los tres policías, fueron detenidos mientras desarrollaban sus tareas. Del procedimiento, además de personal de la fiscalía, participaron agentes de la Dirección General de Investigaciones.
Los efectivos fueron acusados de extorsión, por el cobro de $1.000, de falsedad ideológica porque en el acta que hicieron no dejaron asentada la existencia del motor adulterado, y de incumplimiento de deberes de funcionario público porque no detuvieron a un mecánico que había provisto del motor ilegal al dueño de la rectificadora. Ante la fiscal, los tres policías detenidos prefirieron negarse a declarar.
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