POLICÍAS Y GENDARMES EN LA MIRA DE LA JUSTICIA
El Tribunal Oral Federal: Santiago Harte, Laura Cosidoy y Otmar Paulucci.
El Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº 1 de Rosario condenó ayer a siete años de prisión a un hombre de 37 años que había sido detenido en febrero de 2004 por el delito de tráfico de estupefacientes.
Pero lo más sorprendente del fallo fue el pedido de investigación contra un comandante de Gendarmería Nacional por el mismo delito, a otro gendarme con el mismo cargo por incumplimiento de los deberes de funcionario público y a dos comisarios de la Unidad Regional II: a uno por encubrimiento y a ambos por falso testimonio.
El Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nº 1 de Rosario, integrado por los doctores Laura Inés Cosidoy, Santiago Miguel Harte y Otmar Osvaldo Paulucci, condenó a siete años de prisión a Ariel Enrique Luraschi como “autor penalmente responsable del delito de tráfico de estupefacientes en la modalidad de comercio”.
En el fallo fueron absueltos Alberto David Nardi y Yolanda Beatriz Ortiz, “por aplicación del principio beneficiante de la duda”.
El Tribunal dispuso también el pago de una multa de 700 pesos, las costas del juicio y la inhabilitación absoluta de Luraschi durante el tiempo que dure su detención.
Además, el Tribunal presidido por la doctora Laura Inés Cosidoy remitió al fiscal federal en turno las actuaciones correspondientes para que se investigue la posible comisión del delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público por parte de los comandantes de Gendarmería Nacional Francisco Ramón González y Oscar Alfredo Ochova, y del comisario mayor Alberto José Antegiovanni, de la Unidad Regional II, en relación a las órdenes impartidas por el doctor Abel Cornejo, juez federal de Salta, lugar en donde se inició la investigación.
Durante el proceso, fueron interceptadas llamadas telefónicas entre varias personas, entre ellas algunos integrantes de la familia Luraschi y el comisario Antegiovanni, por lo que el Tribunal pidió también que se investigue a éste último por el delito de encubrimiento. Además se puso en conocimiento del juez federal en lo penal de la comisión del delito de falso testimonio por parte de Antegiovanni y el comisario Carlos Rodríguez.
En tanto, se pidió la investigación de la “posible participación del comandante Oscar Ochova en las actividades del tráfico de estupefacientes”.
Por su parte, la abogada defensora de Luraschi, Susana Zulkarneinuff, se mostró disconforme con el fallo y aseguró que el mismo será apelado ya que para ella sólo quedó involucrado “el que tenía antecedentes”.
Un Gitano conocido
Ariel Luraschi, conocido como Gitano, fue arrestado el 19 de febrero del año pasado en su vivienda, ubicada en Liniers al 300 bis, del barrio Empalme Graneros, en la zona noroeste de la ciudad, como consecuencia de una investigación de varios meses iniciada por el juez Abel Cornejo, de la provincia de Salta, luego del secuestro de tres kilos de clorhidrato de cocaína de máxima pureza que tenían Rosario como destino.
En su oportunidad, uno de los pesquisas que formó parte del operativo contó que la fachada de la vivienda Luraschi lucía “como una casa más de la villa”, pero en su interior encontraron muebles y artículos del hogar “de primer nivel”.
El Gitano ya contaba con antecedentes penales por lesiones graves, abuso de armas e infracción a la ley nacional de estupefacientes, por lo que en 1996 fue condenado a una pena de tres años y medio de prisión.
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