POLÍTICOS E INTELECTUALES QUIEREN LA AUTONOMÍA, PERO NO LA SECESIÓN
A 24 horas de que La Capital publicara los resultados de una encuesta que revela que el 60 por ciento de los rosarinos quiere que la ciudad se separe de la provincia y sea autónoma como la de Buenos Aires, funcionarios, políticos y personalidades de la cultura local dieron su opinión sobre la contundente respuesta de la gente. Todos acordaron con pelear por una autonomía municipal plena, pero no con la idea de una salida secesionista, una expresión de hartazgo de los rosarinos que quedó plasmada en este estudio de opinión pública.
La encuesta, realizada entre el 19 y el 22 de marzo por el estudio Mautone y Asociados, reflejó varios aspectos del reclamo por la autonomía municipal. Pero el porcentaje más sorprendente fue el que se registró cuando los encuestados tuvieron que responder: “¿Está de acuerdo con que Rosario se separe de la provincia de Santa Fe?”. Un 61,8 por ciento dijo que “sí”.
El gobernador Jorge Obeid evitó ayer pronunciar la palabra “separación”. Pero durante una entrega de subsidios realizada en la Casa Gris, el primer mandatario provincial dijo: “Mi gobierno y yo estamos trabajando técnica y políticamente por la autonomía municipal, que es lo que consagra la Constitución”. Ante la repregunta sobre la posibilidad de que Rosario se separe de Santa Fe, Obeid contestó: “Yo participo de la idea de la autonomía”.
Desde Rosario, en cambio, tanto el intendente como concejales e intelectuales se animaron a hablar de ambos conceptos.
– Miguel Lifschitz (intendente): “Es imposible separarse del resto de la provincia y en ningún momento se hizo tal reclamo. Santa Fe es una unidad territorial, económica y cultural que debe fortalecerse, y para eso es necesario que cada municipio tenga autonomía. Considero que la opinión de los rosarinos refleja el cansancio por una estructura administrativa y burocrática centralizada que en muchos casos obstaculiza el desarrollo de los municipios”.
– Agustín Rossi (presidente del Concejo Municipal): “Entiendo el hartazgo de los rosarinos, pero no comparto la idea de que la ciudad se separe de la provincia. En Rosario estamos muy contentos de la gran actividad que tiene la Bolsa de Comercio, pero lo que se produce allí no es lo que resulta del trabajo de la zona de quintas de Ovidio Lagos al 5000, sino de Villa Gobernador Galvez, San Lorenzo, Casilda y Puerto San Martín. Creer que vamos a ser más ricos estando solos es una degeneración del discurso de la autonomía”.
– Miriam Stanley (historiadora de la Universidad Nacional de Rosario): “Datos histórico-políticos ya reflejaban el cortocircuito entre rosarinos y santafesinos. Hablo de la época en que los gobernadores designaban a los intendentes de Rosario. No sé si eso está en la memoria de la gente que hoy expresa estar harta de Santa Fe, pero sí los rosarinos palpan que la ciudad está relegada y que todo se decide en la capital provincial. Es absurdo que la gente quiere la independencia, pero es lógico que pida la autonomía, estipulada en la Constitución de 1921”.
– Pablo Javkin (concejal del ARI): “La encuesta refleja la voluntad de poner fin a que Rosario siga siendo mutilada en sus derechos como ciudad. Esto demuestra que ya es insostenible no contar con autonomía. No creo que tenga que separarse de Santa Fe, sino por el contrario, debe ser plenamente autónoma pero colaborar con el desarrollo de la provincia. Que el rosarino no se sienta tan santafesino se da porque Santa Fe es una de las pocas provincias donde la ciudad más importante no es capital, porque el poder político está lejos de Rosario”.
– Cristian Hernández Larguía (director del Pro Música de Rosario): “A mí mismo me rebela el tema desde que era chico y escuchaba a mi padre protestar contra el poder burocrático de Santa Fe. Los rosarinos deberíamos hacer como en la Revolución Francesa, agarrar picos y palas e invadir el norte, ya que Santa Fe sólo produce empleados públicos (se ríe). Cuando se creó la Orquesta Sinfónica, Andrés Calabrese, un entusiasta de la música de Rosario, bregó por ella, desde acá se hicieron todos los trámites, pero se instaló en Santa Fe. Algo absurdo, indignante e inaceptable”.
– Federico Steiger (concejal radical): “Rosario siempre vivió de su propio esfuerzo y con su riqueza ayudó a mantener la burocracia santafesina. Los rosarinos nos sentimos afectados porque los intereses de Santa Fe siempre conspiraron contra nuestra ciudad. La gente está cansada de esta injusticia: de tener menos seguridad, menos posibilidad de crecimiento, menos obra pública y sobre todo está harta de trabajar para Santa Fe”.
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