POLONIA QUIERE CAMBIAR EL NOMBRE DE AUSCHWITZ
El Ministerio del Exterior polaco quiere proteger el buen nombre de Polonia. Con este noble objetivo en mente dirigió a fines de marzo un pedido fuera de lo común a la UNESCO: quería que el nombre del campo de concentración Auschwitz-Birkenau, que desde 1979 forma parte de la lista del patrimonio cultural mundial, fuera definido más exactamente. El gobierno de Varsovia busca que en la lista de la UNESCO aparezca con el título de “Ex campo de concentración alemán nazi de Auschwitz-Birkenau”.
El proyecto puede generar asombro. Aunque Auschwitz es ciertamente sinónimo de genocidio nazi de seis millones de judíos europeos, a más de 60 años de la liberación el conocimiento histórico ya no parece estar presente en todas partes. Una y otra vez el gobierno polaco detecta informaciones publicadas en medios de diferentes países que hablan del “campo de concentración polaco”, dicen. Para Polonia, esa interpretación es inaceptable.
El Congreso Judío Mundial reaccionó de forma crítica. Polonia intenta “redefinir la historia”, dijo Maram Stern, vicesecretario general. Mientras Auschwitz, el mayor campo de exterminio nazi, fue construido y gestionado por alemanes, todos en el entorno sabían de su existencia. Polacos de los alrededores fueron reclutados para trabajar allí, argumenta Stern en su crítica a la iniciativa polaca.
Por su parte, Jaroslaw Mensfelt, vocero del Museo Auschwitz-Birkenau, recuerda, en cambio, que miembros del movimiento clandestino polaco intentaron en vano sacudir al mundo con informes sobre el Holocausto. “Decir que fueron reclutados polacos de los pueblos de los alrededores para trabajar en el campo de Auschwitz tiene tanto sentido como decir que la policía judía en los guetos se ocupaba de la organización del transporte a los campos de exterminio”, dijo. La discusión amenaza con avivar una pelea que ya se creía superada: el “debate” sobre quién sufrió más durante la ocupación alemana. alemana.
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