Pondrán cámaras en los micros y habrá que viajar con DNI
Antes de mediados de año, los ómnibus de larga distancia tendrán que instalar cámaras de video que registrarán lo que sucede durante el viaje y los pasajeros deberán acreditar su identidad con el documento para poder subir a los micros.Las medidas forman parte del nuevo programa de control y seguridad que lanzó el Gobierno para el autotransporte público de pasajeros con el fin de evitar los robos, combatir el narcotráfico y prevenir accidentes.El programa de seguridad —que puso en marcha la Secretaría de Transporte por medio de la resolución 1027/05, que entró en vigencia el miércoles pasado— también estableces que las compañías de ómnibus deberán contar con un "plan de manejo de crisis" para afrontar las situaciones límites, como la evacuación de las unidades y los actos de terrorismo.Las disposiciones que apuntan a mejorar las condiciones de seguridad para los pasajeros de los colectivos interurbanos habían sido establecidas a fines del año 2002, junto con otras medidas destinadas al reordenamiento operativo del sector. Por el impacto de la crisis económica, las modificaciones se fueron postergando y ahora el Gobierno salió a ponerle un plazo a los cambios. Según los tiempos fijados en la resolución 1027, el nuevo programa deberá concretarse en un plazo máximo de 90 días hábiles, es decir unos cuatro meses.Los principales aspectos de las medidas de seguridad que afectan a los 4.000 colectivos que prestan servicios de larga distancia en el país son los siguientes:Cámaras de video. Las empresas tendrán que instalar cámaras del tipo web-cam estándar para captar las imágenes de los pasajeros durante el viaje. Los equipos deberán registrar los movimientos de las puertas, los pasillos, las butacas y el habitáculo del conductor. Las cintas se conservarán en soporte magnético o digital durante un año.Las dos cámaras que agrupan a las empresas del sector —AEETA y CELADI—cuestionaron esta medida porque implicará la instalación de un mínimo de 3 cámaras por vehículo. Según sostienen los empresarios, para un viaje promedio de 10 horas se deberían grabar 30 horas de imágenes que serían de "escasa utilidad". Otro inconveniente es que no habría empresas locales para proveer la tecnología requerida.Pasajes y encomiendas. A los boletos —que ya se expenden con el nombre y el documento del pasajero— se agregarán talones troquelados con el mismo número que se utilizarán para la identificación y el despacho de los equipajes. De esta manera la única manera de viajar sin quedar identificado será con documentos falsos. En cuanto a los equipajes, los talones troquelados garantizarán saber quién despachó un bulto si adentro se encuentra droga. Los datos que figuran en los pasajes quedarán almacenados por dos años. Las empresas deberán verificar que la identidad de los pasajeros coincida con los datos que figuran en los boletos antes de que suban.En las encomiendas, los bultos deberán estar sellados con un precinto de seguridad y el que despache la encomienda tendrá que suministrar sus datos y los del destinatario, los cuales quedarán registrados por dos años.Monitoreo y comunicación. Las unidades deberán contar con un sistema GPS para el control y la localización inmediata. Esto permitirá descubrir si se desvían de una ruta por un robo. Además, tendrán que incorporar una vía de comunicación permanente entre el chofer, la empresa y las fuerzas de seguridad.
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