POR EL FRÍO SE SATURAN EN ROSARIO LOS HOSPITALES
La noticia parece repetirse año tras año con la llegada del invierno y las bajas temperaturas. Esta vez la guardia, los pasillos y las habitaciones del hospital de Niños Víctor J. Vilela se vieron casi desbordadas debido a la cantidad de chicos con gripe y diferentes enfermedades respiratorias que ingresaron al área de internación. A esto se le sumó el paro de un grupo de médicos municipales, lo que provocó la suspensión de las prácticas y turnos programados (ver página 8). “Estamos entre 350 y 450 consultas diarias en el hospital Vilela, un promedio bastante lógico para esta época del año. Si hacemos una comparación con el año anterior, para esta misma época estábamos más o menos igual, las guardias de los centros de salud estaban repletas. Lo que sí aumentó en referencia al año pasado es el número de enfermos que llegan en busca de asistencia médica y deben permanecer internados: entre 30 y 50 pacientes diarios tienen que ser internados, es decir que llegan en un estado más crítico”, comentó la secretaria de Salud Pública municipal, Mónica Fein, y aclaró: “La capacidad del Vilela no está desbordada. Ese hospital ha llegado a recibir hasta 600 consultas diarias. De todas maneras, por si la demanda avanza ya estamos trabajando para reforzar todo el sistema de guardia”.
Ante la consulta de El Ciudadano con respecto al panorama que se presenta en otros centros de salud de la ciudad, Fein indicó: “En el hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca) la situación es similar, hay muchas camas ocupadas en terapia y en unidad coronaria, y también el promedio de pacientes que arriban con alguna necesidad mayor es alto”.
Según opinó el jefe de guardia del Vilela, Hernán Oddone, “es normal que en esta época del año se registren esta cantidad de ingresos” al hospital de chicos que presentan “desde resfríos hasta neumonías”. “El número de pacientes comenzó a crecer desde principio de junio lentamente, y hoy llegamos al tope, más de 100 camas están ocupadas”, describió Oddone. En ese sentido, el médico no descartó como una de las soluciones posibles a la gran demanda el traslado de pacientes a otros hospitales municipales o provinciales. Finalmente, Oddone aseguró que “el paro de médicos no afecta al área de internación y de la guardia, sino que estos sectores se encuentran funcionando con normalidad”.
Por su lado, Miguel Rabbia, delegado del Área VIII de Salud provincial, recorrió ayer los hospitales y aseguró que “la situación está ordenada y con camas disponibles para seguir recibiendo niños”. “Si bien hemos notado que hay mayor demanda por estos días y el trabajo es más ajustado, estamos tranquilos porque este año incorporamos unas 120 camas más que el año pasado y el trabajo está siendo articulado por la red de pediatría provincial”, sostuvo el funcionario del gobierno santafesino.
“En el hospital Centenario –continuó– estamos recibiendo entre 4 y 5 chicos por día provenientes del hospital Vilela, eso quiere decir que estamos bien articulados con otros centros de salud. De todas formas, estamos convencidos que estamos mejor que otros años”.
“Otro de los puntos que me parece que hay que remarcar es que la situación se está descomprimiendo año a año gracias a la red de internación pediátrica que venimos desarrollando en los hospitales de la zona, lo que permite que muchos chicos se puedan atender en sus ciudades o pueblos sin la necesidad de viajar hasta la ciudad, salvo algunos casos extremos”, subrayó Rabbia, y adelantó: “En aproximadamente seis meses vamos a contar con internación de alta complejidad para los chicos en el hospital de Niños Zona Norte”.
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