POR LA BAJA EN LOS ALIMENTOS, LA INFLACIÓN NO SUPERARÍA EL 1%
Tras el duro golpe que significó la inflación del 1,2% en septiembre, el Gobierno tendrá un alivio parcial cuando dentro de dos semanas se sepa el índice de este mes, que sería inferior al 1 por ciento.
La mayoría de los economistas y analistas privados aseguran que el costo de vida de octubre se ubicará claramente por debajo del 1% -los pronósticos oscilan entre 0,5 y 0,8%-, aunque destacan que igualmente sigue siendo una inflación alta y que tiene un impacto muy grande entre los sectores de menores ingresos.
“Según nuestras mediciones, la inflación de octubre rondará el 0,7%, lo que implica una baja importante frente a septiembre, pero el problema es que sigue habiendo subas generalizadas en casi todos los rubros. En el Gobierno hay una tendencia a atribuir la inflación a incrementos puntuales en algunos bienes o servicios, pero lo que vemos nosotros es que se trata de un fenómeno más masivo”, señala Vanessa Broda, economista del estudio MAM Broda & Asociados.
En la misma línea, el economista Camilo Tiscornia, del estudio Castiglioni, Tiscornia & Asociados, prefiere hablar de una baja moderada en la inflación de octubre, que según sus cálculos se ubicará en torno del 0,8 por ciento. “Habrá alguna desaceleración en el precio de los alimentos, con la excepción del pescado, que sigue influido por el conflicto pesquero. Pero continúan los aumentos en distintos servicios privados, como los alquileres, el delivery y las comidas fuera del hogar, que están muy ligados a las variaciones de los salarios”, señaló Tiscornia.
Por su parte, el ex viceministro de Economía Orlando Ferreres proyecta un aumento del costo de vida del 0,5% en octubre y destaca que el arrastre de septiembre es casi insignificante. “La fuerte suba en los precios de septiembre se registró principalmente en las primeras dos semanas, y en los últimos días del mes incluso hubo algunas bajas, lo que ayudó para desacelerar la inflación de octubre, que prácticamente no tiene arrastre de septiembre”, afirmó Ferreres.
Otro economista ligado a un banco de primera línea trabaja con una proyección del 0,6% para octubre, que se explica por las bajas registradas básicamente en algunos alimentos frescos, que tradicionalmente son los que muestran mayores oscilaciones a lo largo del año por factores estacionales. De hecho, en septiembre el rubro verduras había sido el que lideró las subas, con un incremento promedio del 39%, mientras que ahora muestra un comportamiento claramente bajista.
Según la medición de la asociación de consumidores Adelco -la entidad que releva en forma más metódica los precios de la canasta básica desde la salida de la convertibilidad-, en octubre se registraron fuertes caídas en tomate larga vida (-44,5%), cebolla redonda (-21,2%) y zanahoria (-15,7%), lo que, sin embargo, no alcanzó para evitar que la canasta registrara en el mes una suba del 0,97%, impulsada por los aumentos en papel higiénico (25,3%), aceite de girasol (17%) y huevos (10,1%).
Más allá de la esperada desaceleración que muestra el costo de vida en octubre, los distintos economistas y analistas consultados por LA NACION ven como una tarea muy difícil que la inflación de 2005 termine dentro de los parámetros oficiales. El Banco Central había fijado como límite para este año una inflación del 8%, mientras que el Ministerio de Economía trabajaba inicialmente con una meta del 10,5%, que posteriormente llevó al 11 por ciento.
Según el último relevamiento de expectativas de mercado (REM) que realiza semanalmente el Banco Central entre las principales consultoras privadas, la inflación muestra “una suave tendencia descendente”, aunque para 2005 se ubicará en el 11,3 por ciento.
“Mantenemos nuestra proyección de que el año va a cerrar con un alza en el costo de vida del 11,5%, con la llamada inflación núcleo -que no incluye los bienes y servicios regulados ni los que tienen una alta estacionalidad- en torno del 0,8% mensual, que sigue siendo una cifra muy alta”, explica Broda.
Ferreres destacó como un hecho preocupante la brecha de precios entre la mayoría de los bienes y los servicios regulados. “La inflación anual se va a ubicar en torno del 11,2% y lo más grave es que el panorama para 2006 continúa siendo preocupante, con las tarifas de los servicios públicos congelados y otros precios de servicios muy atrasados”, explica.
Desde el fin de la convertibilidad, los alimentos y la indumentaria acumulan una suba del orden del 100%, es decir que en promedio duplicaron sus precios, mientras que los servicios regulados aumentaron sólo un 34,9%, y la educación, un 32 por ciento.
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