POR LA CUMBRE DE NOVIEMBRE, CONTROLARÁN A MARPLATENSES
Un sector importante de la población de Mar del Plata será censado como parte de los controles de seguridad por la IV Cumbre de las Américas, que se desarrollará en esa ciudad entre el 4 y el 5 de noviembre. Fuentes de las fuerzas de seguridad que intervendrán en el operativo comentaron que la semana próxima empezará la identificación de vecinos en sus viviendas, a los que se les entregará una credencial para que puedan circular por las zonas cercanas a sus domicilios mientras dure el encuentro de jefes de Estado.
En la intendencia de Mar del Plata confirmaron que se realizará el censo, que estará a cargo de fuerzas policiales, aunque por razones de seguridad rehusaron dar precisiones sobre la zona por controlar. Sí se sabe, de todos modos, que el relevamiento comprenderá varias manzanas alrededor de tres lugares clave de la cumbre: los hoteles Hermitage, sede de la reunión; Sheraton, alojamiento de la comitiva de los Estados Unidos, y Costa Galana, en el cual se alojarán otras importantes delegaciones.
La presencia del presidente norteamericano, George W. Bush, lleva a sostener extraordinarias medidas de seguridad. Pero también otros mandatarios demandan, por sus cuestiones internas, el armado de un esquema de protección superior al normal, como los casos de los presidentes Alvaro Uribe (Colombia) y Hugo Chávez (Venezuela).
Los encargados de la seguridad de la cumbre procuran no dejar áreas expuestas a riesgos. Y el registro de quienes viven en el lugar será un punto importante de control. A esas personas se les entregará una tarjeta que deberán mostrar en los puestos de chequeo policial para transitar por la zona desde los días previos a la reunión de mandatarios.
Sólo así podrán los vecinos acceder a sus viviendas si están dentro de los anillos de seguridad que se establecerán para la cumbre. Aquel que no fuese censado no obtendrá su credencial de identificación y, en consecuencia, no podrá pasar por los lugares protegidos aunque sea propietario de una vivienda en el sector.
El refuerzo del control en Mar del Plata está en la cabeza de quienes organizan la reunión presidencial. “La trágica experiencia de los atentados en Inglaterra demuestra que hay que tomar medidas serias de seguridad no sólo para todos los jefes de Estado, sino también para todas las personas”, dijo ayer el vicecanciller Jorge Taiana durante una conferencia de prensa con corresponsales extranjeros.
En Mar del Plata ya se toman medidas adicionales para evitar atentados terroristas, que es el miedo principal que impulsa el aumento de la seguridad. Los propietarios de hoteles fueron advertidos de que no podrán trabajar allí empleados con una antigüedad inferior a los seis meses. Y en la zona vecina al hotel Sheraton los Estados Unidos alquilarían departamentos y casas desocupados para disminuir los riesgos.
Serán unos cuatro mil hombres de la Policía Federal, de la Gendarmería y de la Prefectura los movilizados a Mar del Plata. Se sumarán a otros tantos efectivos de la policía bonaerense.
Buques de la Armada patrullarán mar adentro, mientras que se desplegarán aviones de combate con permiso de derribar aviones no identificados en la zona. Desde los días previos a la reunión no se permitirán vuelos privados o comerciales en un radio muy amplio sobre Mar del Plata. Es más: para la cumbre serán utilizados los aeropuertos de esa ciudad, de Bahía Blanca y la base aérea militar de Tandil.
PRESENCIA EXTRANJERA
Las principales dudas de los legisladores tienen que ver con el ingreso de personal armado de los Estados Unidos como custodios de Bush. Los funcionarios argentinos no arriesgan cifras sobre el personal norteamericano que operará en el país, pero nadie cuenta por decenas, sino por un par de cientos de hombres.
Un mes antes de la reunión estará en Mar del Plata buena parte del equipo de seguridad de los Estados Unidos. Si uno de los portaaviones de la flota del Atlántico es usado como apoyo táctico por los norteamericanos, los mayores responsables de la seguridad nacional -que hablan seguido con sus pares en Washington- especulan con que navegará fuera de las aguas territoriales argentinas.
Existe también un importante intercambio de información de inteligencia en la región. Fuentes militares uruguayas bien informadas comentaron que, como parte de la vigilancia de la cumbre, recibieron el pedido de investigar a un grupo palestino que opera en la zona de Chuy, en la frontera con Brasil.
Además, la semana pasada hubo una movilización de gendarmes en la zona del Litoral, al tenerse la información de un posible ingreso de explosivos vía Uruguay. Y hace unos días fueron demoradas siete personas originarias de Qatar y Egipto que estaban en Laprida, un pueblo pequeño del interior bonaerense con rutas directas a Necochea y Bahía Blanca.
A principios de año fueron expulsados de Mar del Plata dos ex miembros de la guerrilla peruana Sendero Luminoso, mientras que a fines de mayo fue arrestado allí un argentino relacionado con las FARC que era buscado en Brasil, Uruguay y Bolivia por secuestros y narcotráfico. Con el censo de la población en Mar del Plata, los encargados de la seguridad de la cumbre esperan restar espacios a las sorpresas.
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