POR PRIMERA VEZ DEMUESTRAN QUE DURANTE LA CRISIS HUBO MÁS INFARTOS
Se lo sospechaba, pero ahora quedó demostrado: la crisis que terminó con la convertibilidad y dejó bajo el nivel de pobreza al 56% de los argentinos también causó más infartos y más muertes por enfermedades coronarias.
El trabajo será presentado hoy en el XXXII Congreso Argentino de Cardiología, que se realiza en el hotel Sheraton. Fue elaborado por cardiólogos de la Fundación Favaloro y del Instituto Argentino de Diagnóstico y Tratamiento. El análisis estadístico estuvo a cargo de Frederick Anderson, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Massachusetts.
“Vamos a presentar la primera información sólida sobre un verdadero genocidio, que es el mal manejo de la cosa pública”, anunció ayer a Clarín el doctor Enrique Gurfinkel, jefe de la unidad coronaria de la Fundación Favaloro, quien condujo este estudio. Es el primer informe en el mundo acerca de una vinculación estrecha entre síndromes coronarios agudos y crisis sociales, pues los anteriores se relacionan con desastres naturales, guerras o ataques terroristas.
La crisis se inició en 1999, al mismo tiempo que se ponía en marcha el GRACE (Global Registry Acute Coronary Event), el registro más grande del mundo sobre eventos coronarios agudos, en el que participan 14 países. Entre ellos está la Argentina, a través de las estadísticas de hospitales de diferentes características (ver Preguntale a……).
El GRACE brindó una oportunidad singular de investigar si la crisis había alterado el curso de la evolución y el tratamiento de los síndromes coronarios agudos. “Separamos la información en dos etapas, tomando como referencia el Producto Bruto Interno (PBI) según el INDEC, porque es la única cifra oficial segura, ya que los índices de mortalidad por infarto difieren muchísimo”, explicó Gurfinkel.
En total se estudiaron 3.220 pacientes internados, que habían llegado al hospital por un preinfarto, en menor medida por infarto de miocardio, y en menor proporción aún por muerte súbita. El período de crisis (de abril de 1999 a diciembre de 2002) abarcó desde que comenzó a caer el PBI hasta los dos primeros trimestres consecutivos de estabilidad. Fueron los meses del corralito y del corralón, de los cinco presidentes en once días. Al terminar 2002, el peso se había devaluado en un 70%, y los ahorros en dólares valían un 60% menos.
En ese lapso, los pacientes del registro GRACE fueron 2.246 (69,8%). El período post crisis (de enero 2003 a setiembre 2004) se completó con cuatro trimestres consecutivos de aumento del PBI; durante esos meses hubo 974 pacientes (30,2%).
Los de ambas etapas conformaban un grupo homogéneo, de similares porcentajes en cuanto a sexo, edades, factores de riesgo, estado nutricional. Las diferencias, notables, se dieron en su evolución. “En la etapa de crisis hubo 5 veces más infartos que en la de no crisis, y dos veces más muertes, siempre durante la internación”, subrayó Gurfinkel.
El lapso entre el síntoma de dolor en el pecho y la consulta médica también se hizo cinco veces más largo. “Como fue una crisis de la clase media, creemos que el ciudadano estaba tan apesadumbrado, que no consultaba”, interpretó el cardiólogo.
En el período post crisis hubo más consultas en el sector público que en el privado. “Percibimos cambios en los tratamientos —indicó Gurfinkel—. La cirugía coronaria, que estaba en retroceso ante la angioplastia, creció más. Hubo cambios en la medicación, porque no se conseguían muchos elementos importados. Las drogas de alto costo prácticamente se suspendieron y hubo que usar fármacos más económicos”.
El experto proyecta este análisis al resto del país: “Se estima que en la Argentina hay 50.000 infartos por año. Es muy probable que durante la etapa de crisis hayan ocurrido 10.000 más. Fue como un atentado. Esto se presumía, pero nunca se había documentado semejante genocidio”. Gurfinkel hace una segunda lectura, también dramática: “Existe un 95% de probabilidad de que esto haya sucedido cada vez que el país entró en crisis, y de que ocurra de nuevo cuando vuelva a entrar en crisis”.
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