POR QUÉ ESTÁ CAJONEADA LA DEROGACIÓN DE LOS LEMAS
El jueves próximo, se desarrollará la última sesión ordinaria del Senado.
El gobernador estará obligado a convocar a sesiones extraordinarias para habilitar el tema.
Los senadores amigos de Carlos Reutemann que trabaron la derogación de la Ley de Lemas se tomarán todo el tiempo necesario para tratar la reforma electoral que mandaron a un cajón del Senado hace más de un
mes. “Acá no hay plazos, hay objetivos”, dijo el senador Alberto Crossetti, el único que puso la cara para explicar la postura de los seguidores de Lole. Una definición de tono castrense.
Un mensaje para Jorge Obeid: si el jueves ‑en el cierre del período ordinario‑, vuelven a rechazar el tratamiento sobre tablas del proyecto, el gobernador estará obligado a convocar a sesiones extraordinarias para habilitar el tema. La novela reutemista promete entonces más capítulos para el mes de diciembre.
En la última sesión, los senadores del PJ pasaron del entredicho por un supuesto pacto político para mantener la Ley de Lemas en las elecciones municipales ‑salvo en Rosario y Santa Fe‑ a un pacto de silencio. Rechazaron sin decir una sola palabra en el recinto las tres propuestas de la oposición: tratar sobre tablas el proyecto que la Cámara de Diputados votó dos veces (48 a 0 y 47 a 0), aprobar una preferencia para el jueves próximo o sancionar una ley para que el futuro el régimen electoral se defina en un plebiscito.
En los pasillos se repitió la estrategia de bocas cerradas. Ante cada micrófono o cámara de TV, los amigos de Reutemann ensayaban su mejor gambeta. “¿Por qué no derogaron la ley de Lemas?”, preguntó una movilera de un canal de cable. “Permiso, permiso…”, fue la única respuesta del senador Daniel Depetris, guardaespalda de Lole en el escrache del Ministerio de Agricultura que terminó en escándalo. “¿Van a
decir algo?”, planteó otro colega. “Estoy en sesión”, contestó el senador Hugo Puchetta, mientras salía de la Legislatura con rumbo impreciso. Un amigo de Obeid imitó a sus colega. “No voy a decir nada porque cada vez que hablo se complica todo”, se despachó el senador Héctor Ocampo, uno de los jefes de bloques oficial.
Crosetti fue el único que rompió el silencio. Y disparó su definición sobre los tiempos políticos del PJ. “No importa una semana más o un mes más. Lo importante es llegar a un acuerdo”, afirmó el legislador reutemista. “No se trata (la derogación de) la ley de Lemas porque no hay consenso para que llegue al recinto. Pero vamos a seguir charlando, para que el justicialismo tenga una posición común”.
‑¿Van a derogar la Ley de Lemas antes de fin de año?
‑Tal vez. No puedo hablar por los demás senadores.
‑¿Y cómo le explica esta demora a los santafesinos?
‑No nos preocupa la demora. Es un tema importante que debe ser discutido y rediscutido. La oposición insiste con su tratamiento, pero el PJ tiene una enorme responsabilidad que vamos a cumplir. Escuché al senador (Felipe) Michlig decir que la democracia ya es mayor de edad. Bueno, nosotros también somos mayores de edad desde hace mucho tiempo y revalidamos nuestros títulos para representar a nuestra zona. Así que no nos preocupa una semana más o un mes más. Sí creo que tenemos la obligación de legislar y la vamos a cumplir ‑se despachó Crossetti.
‑¿Pero cuándo van a cumplir esa obligación? ‑preguntó Rosario/12.
‑Queremos buscar el consenso y eso implica más de tiempo.
‑Pero la búsqueda de ese consenso puede consumir toda la gestión.
‑Creo que no. No haría especulaciones como hace la oposición. Estamos en el tema con seriedad, con mucha responsabilidad. A mi no me preocupa una semana más, una semana menos.
‑Pero así estuvieron todo el año.
‑No, todo el año, no. Hubo varios proyectos que se discutieron en las comisiones y en el recinto. Hay posiciones encontradas, desde luego, pero no debe preocupar ni asustar a nadie porque ese es el juego de la democracia.
‑Si hay posiciones encontradas, ¿por qué no las discuten en el recinto a la luz pública?
‑(Las diferencias) se van a zanjar en algún momento. Es un tema importantísimo, pero no es lo que desvela a la gente. Yo veo otra realidad en la calle.
‑¿Esa es la excusa para no tratar el tema?
‑No es una excusa. Yo firmé un proyecto (para maquillar la ley de Lemas que impulsó Joaquín Gramajo Benavides) que no tuvo los votos necesarios. Era la postura de los intendentes y presidentes comunales del departamento (Belgrano). No fue aceptada, bueno, también debo aceptar que así son las cosas. Pero creo que esto va a tener su punto de equilibrio y habrá una solución.
‑¿Hay tenido algún acercamiento con el gobernador?
‑Yo no reclamaba una reunión con el gobernador porque siempre me atendió. Hace poco días estuvo en mi departamento y recorrió la zona, así que la relación con el gobernador es normal.
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