POR UN COLEGIO PARA LOS CORREDORES INMOBILIARIOS
Desde hace más de cuatro años, la Cámara de Empresas y Corredores Inmobiliarios de la provincia de Santa Fe, Ceci, la Federación Inmobiliaria de la República Argentina, Fira, y las cinco cámaras inmobiliarias de la provincia impulsan un anteproyecto para crear un colegio que nuclee a los corredores públicos inmobiliarios.
En la Legislatura provincial tuvo tratamiento en la comisión correspondiente, pero no contó con las firmas suficientes para debatirse en el recinto. Durmió durante dos años y perdió estado parlamentario. Este año lo volvieron a ingresar y parecía que estaban dadas las condiciones para ser tratado, pero nuevamente está trabado y esta vez en la Cámara de Senadores.
La Fira apoya la colegiación independiente de los corredores inmobiliarios, por eso los representantes recorren todas las provincias y Santa Fe no fue la excepción.
En este sentido, Julio Budasoff, asesor de Fira, contó: “Estamos hablando con todas los integrantes de las cámaras de Senadores, de Diputados, los gobernadores, vicegobernadores e instituciones representativas del poder público a efecto de poder interiorizarlos en este proyecto que nosotros apoyamos y queremos que salga porque la diferencia entre corredor inmobiliaria y martilleros públicos es muy obvia y evidente y pretender hacer una amalgama con ambas es un anacronismo total”.
Por otro lado, José María Armandola, presidente del colegio de Corredores Inmobiliarios de Entre Ríos y de Fira, agregó: “En toda la historia nunca estuvimos juntos. Ni antes de la creación de la carrera universitaria cuando estábamos legislados por el código de comercio y después pasamos a la ley 25.028 donde también nos diferencia, es decir que nunca podemos tener un mismo colegio. Lo que sí hay es una conjunción de persona porque hay martilleros que son corredores, pero nunca fueron confundidas las carreras”.
Otra vez la confusión
Por su parte, Carlos Costa, presidente de la Cámara de Empresas y Corredores Inmobiliarios de Santa Fe, Ceci, manifestó que después de haber perdido estado parlamentario el año pasado el proyecto que durmió durante dos años en la Legislatura local, en mayo de este año, cuando se reinició la actividad legislativa, volvió a ingresar y esta vez lo hizo con la firma de 14 senadores.
Para Costa, como ocurrió el año pasado, “volvió a generar la reacción violenta por parte de los rematadores que, otra vez, con una serie de falacias se opuso para confundir la figura jurídica”.
“Ellos dicen una mentira: a una sola carrera, una sola actividad por lo tanto, un solo colegio, lo cual no es así”, sostuvo Carlos Costa.
El empresario local dice que ahora la iniciativa esta en la comisión de Asuntos Laborales a cargo del senador por el departamento General López, Ricardo Spinozzi, y que van a continuar con la lucha hasta lograr el fin propuesto.
Los fundamentos
Jorge Mosset Iturraspe es el asesor legal del proyecto y considera indispensable la diferenciación de las dos profesiones. En su momento, consideró vital ver el rol que cumplen en la sociedad y si se superpone o confunde con las tareas del martillero público.
Mosset Iturraspe considera varias diferencias entre ambas profesiones, pero destaca como la más clara que el martillero es aquel que saca a la venta un inmueble, lo subasta, es decir que el rol propio del martillero son los remates, ya sean públicos o privados.
En cambio el corredor se dedica a la administración de una propiedad, pide informes sobre el estado en la que se encuentra, el dominio, las inhibiciones, los embargos y cumple las instrucciones de su cliente, lo saca a la venta o lo pone en locación. “Uno es el profesional de la venta de los inmuebles en subastas y el otro es el de la administración”, dijo.
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