POR UN DÍA ROSARIO FUE LA CAPITAL NACIONAL DEL HIP HOP
Rosario fue por un día “capital nacional del hip hop” al recibir a diferentes grupos del país que integran este movimiento cultural nacido en barrios marginales de Estados Unidos en los años 70. La ciudad se convirtió ayer en sede del Primer Encuentro Nacional de Hip Hop, coordinado por el grupo de rap local B.O. Breaker y organizado por la Secretaría de Cultura y Educación de la Municipalidad. “Desde la Secretaría de Cultura tenemos la obligación de canalizar estas inquietudes que se vienen realizando en los distintos barrios y distritos. En esta movida se integran distintas expresiones”, opinó Ariel Illanes, director de la oficina de Descentralización y organizador del evento. Por su parte, la secretaria de Cultura municipal, Chiqui González, sostuvo que la posición de esta dependencia es “insistir en espacios públicos que pongan de manifiesto la diversidad entre la gente de Rosario”. “La cultura del hip hop muestra verdaderas culturas ciudadanas y tribus urbanas que deben conocerse. La cultura de los jóvenes es muy poderosa y hay que difundirla”, propuso González, quien junto al intendente Miguel Lifschitz participaron del encuentro en el parque de la Bandera.
La música rap retumbaba frente al Galpón 17 mientras miles de jóvenes –vestidos con ropa amplia, pantalones por debajo de la rodilla, con remeras de la NBA y gorras con viseras arqueadas– llegaban sobre la tabla de skate y se mezclaban con los que disfrutaban de un domingo en familia a la vera del río Paraná. La tarde era bañada por un sol radiante que terminaba de condimentar la jornada al aire libre.
La movida de hip hop arrancó a la mañana con la muestra competitiva de graffitis sobre temáticas locales y sociales. La intervención estuvo a cargo de los artistas porteños Exce y Mashiko, quienes pintaron con aerosoles en dos portones del galpón. Después del mediodía le siguió una batalla de B-Boys –donde dos grupos “se enfrentan” bailando y haciendo piruetas– y más tarde llegaron las bandas de rap locales SKL, La Rexistencia, La Plebe, Escuadrón Lírico y Purple House. También se hizo presente Rimadores Crónicos (Buenos Aires) y Tío DJ (Disk Jockey).
El rap tiene letras contestatarias que hablan de diversos temas y se canta con un estilo de rima fácil de asimilar. El MC (Maestro de Ceremonia) animaba como rapeando y mientras el DJ disparaba pistas desde la consola, grupos de Santa Fe, Santo Tomé, Buenos Aires, Catamarca, Córdoba, y Cañada de Gómez libraban batallas de B-Boys sobre las tablas del escenario que miraba al Monumento a la Bandera. Los rapers se movían al ritmo del breakdance que escupía los parlantes y contagiaban al público que bailaba con los brazos en alto.
“Si bien en Rosario no se ve esa movida que hay en las calles de Nueva York, donde bailan rap en la vereda con un radiograbador, el movimiento se está desarrollando, sobre todo las bandas de este estilo”, consideró Michel, integrante de los B.O. Breaker. El sol caía por detrás de los edificios y el público, que no dejaba de bailar, golpeaba sus manos sobre el escenario como marcando el ritmo contagioso del rap. Lo único que consolaba a los fanáticos era la voz del MC que invitaba a seguir la movida en un bar de Pichincha, “donde habrá hip hop hasta el amanecer”.
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