POR UN FALLO FAVORABLE, BARREDA PUEDE QUEDAR LIBRE EN POCOS DÍAS
La Justicia bonaerense resolvió un fallo clave que coloca a Ricardo Barreda (condenado por el homicidio de su esposa, su suegra y sus dos hijas) muy cerca de la libertad. El Tribunal de Casación provincial hizo lugar a un reclamo de la defensa para equiparar la condena de reclusión (que le dieron al dentista) a la de prisión y de esta forma acceder al beneficio del dos por uno, que compute doble los años que lleva preso sin sentencia firme.
Barreda fue sentenciado a reclusión perpetua en agosto de 1995 por el cuádruple homicidio, registrado en noviembre de 1992.
A partir de este dictamen, la Cámara de Apelaciones (que aún tiene la causa por ese hecho) deberá realizar un recálculo del cómputo de la condena y estaría en condiciones de lograr la excarcelación por libertad condicional.
Igual, ese trámite tiene sus vueltas. Según explicaron a Clarín en los Tribunales de La Plata “los cálculos determinan que el imputado cumplió los requisitos temporarios para la libertad condicional”. Pero para acceder a ese beneficio Barreda deberá obtener un informe favorable del Servicio Penitenciario.
Desde hace 14 años, el dentista está en la Unidad Nº 9 de La Plata. Los camaristas pedirían el estudio y recién tendrían los resultados tras la feria judicial, que empieza el lunes.
Según el abogado defensor Eduardo Gutiérrez, el nuevo criterio debería computar que Barreda estuvo 26 años preso: los dos años con preventiva, más 12 años, que equivalen a 24 porque se consideran doble. Ocurre que la sentencia de 1995 no está firme porque sus defensores apelaron el fallo a instancias superiores y ese expediente está en la Suprema Corte bonaerense.
El eje de la discusión jurídica es el pedido de inconstitucionalidad del artículo 24 del Código Penal. Esa norma establece que “por dos días de prisión preventiva se computará uno de reclusión”. Los integrantes de la Sala I de Casasión —Carlos Natiello, Horacio Piombo y Benjamín Sal Llargués— consideran que “computar en forma más gravosa la prisión preventiva que la pena, viola la Constitución”. La explicación es: “no es congruente que a una persona que aún goza de la presunción de inocencia (porque el fallo no está firme) deba pasar dos días en prisión para que se le compute uno de reclusión”. Es decir: tiene una situación más gravosa cuando es inocente que cuando está condenado.
En diciembre de 1992, con una escopeta, Barreda disparó en su casa contra su esposa Gladys (57); su suegra, Elena Arreche (86) y las hijas del matrimonio, Cecilia (26) y Adriana (24). Después intentó engañar a la Policía, hablando de un asalto. Escondió el arma e inventó una coartada que sólo sostuvo unas horas. En el juicio dijo que padecía “humillación y degradación” por el maltrato de las mujeres
En 1995, Barreda fue condenado a reclusión perpetua. En junio de 2005 cumplió 70 años, y sus abogados presentaron un planteo para lograr la prisión domiciliaria. Los mismos jueces que ahora deben rehacer el cálculo de la condena lo rechazaron. Esta vez, los abogados están confiados: creen que la Cámara deberá darle la libertad condicional.
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