POR UN NUEVO PARO, SUSPENDEN LA TEMPORADA EN EL TEATRO COLÓN
La Secretaría de Cultura de la Ciudad decidió suspender la temporada del Teatro Colón, luego del 39º paro realizado por los trabajadores del Teatro en lo que va del año. El anuncio lo hizo personalmente ayer el secretario de Cultura, Gustavo López, en su oficina de Avenida de Mayo, rodeado de varios colaboradores y de la plana mayor del Colón: el director artístico, Marcelo Lombardero; el director del Coro, Salvatore Caputo; y el director de estudios, Reinaldo Censabella, entre otros. “No vamos a estar más presos del ‘hoy trabajo, mañana no sé si trabajo’ —declaró López—. En el entendimiento de que la conducción del Teatro, y mucho menos sus espectadores, no pueden ser tomados como permanentes rehenes, la Secretaría de Cultura porteña decidió la suspensión de la temporada 2005 hasta tanto pueda garantizarse la continuidad de la misma en un ámbito previsible, razonable y, sobre todo, de respeto al público del Teatro”.
Este último paro fue decidido el viernes en una asamblea convocada por la delegación gremial escenotécnica de SUTECBA. La asamblea se declaró en cese de actividades hasta la solución de los siguientes puntos: 1) Firma urgente de los nombramientos de los trabajadores de categoría F4; 2) Retroactivo al 1ø de mayo al personal que concursó en el mes de abril y que está cumpliendo la función en el sector; 3) Definir las grillas salariales, y que el Gobierno se haga cargo de los aportes por el aumento. 4) Asegurar la continuidad de los contratados para el año 2006.
Las autoridades respondieron que los puntos 1 y 2 ya estaban a la firma; que el punto 4, relativo a la continuidad de los contratos que tiene en su jurisdicción (y que, según se afirma en Cultura, habrían crecido desproporcionadamente en la gestión de Capobianco) resulta de exclusiva competencia de la Dirección del Colón. En cuanto al punto 3, que reclama que el Gobierno se haga cargo de los aportes laborales, las autoridades lo consideran inadmisible. “Nos están reclamando que hagamos algo ilegal”, dijo Gustavo López.
“Estamos en medio de una negociación. Terminaron las paritarias salariales y ahora estábamos en una segunda ronda de negociaciones semanales, discutiendo plus por instrumento, el tema de las jubilaciones y la creación de una carrera laboral. El paro no puede ser la primera medida, sino la última”, agregó.
Clarín intentó comunicarse con las autoridades de SUTECBA, pero los llamados nunca fueron respondidos. En tanto, el titular del otro gremio del Colón, Rodolfo Arrechea, de ATE Capital, declaró: “Rechazamos la medida del Gobierno. Mañana (por hoy) a las 13 haremos una asamblea general para resolver qué hacemos con respecto a este conflicto. Esto viene de arrastre, pero esta no es la forma de arreglarlo. A pesar del aumento, seguimos con puntos a corregir, algunas recomposiciones en la jubilación, la carrera laboral, el pago de retroactivos y la discusión de las escalas salariales. Hay unos 25 contratados que producto de esta suspensión no trabajarían más, pero el resto de los empleados no sufrirá descuentos económicos aunque no se realice el resto de la temporada”.
El Gobierno habla de “suspensión”, todavía no de “levantamiento” de temporada. El primer término es menos drástico que el segundo, y deja abierta alguna posibilidad de arreglo. No es, por cierto, la primera vez que se toma una medida de este tipo. Hay un antecedente en la gestión de Madanes, en 1984, y otro en la segunda gestión de Sergio Renán, en 2000, cuando por medidas gremiales se cayó Il Trovatore de Verdi del abono DAIA y las autoridades decidieron levantar el último título de la temporada, el Don Giovanni de Mozart.
En este caso, el levantamiento de la temporada no se cargaría con un título de ópera sino con dos: en primer lugar, el estreno latinoamericano de Capriccio, de Richard Strauss (previsto para el viernes), y luego Turandot de Puccini, además de unos diez conciertos de la Filarmónica de Buenos, dos o tres de la Orquesta Estable, funciones de ballet, de la Opera de Cámara y del CETC, además de varios conciertos de entidades privadas, como el de anoche de la Orquesta de Mantova, contratado por Harmonia (que se trasladó al Coliseo), el del sábado de Festivales, con la Misa en si menor de Bach, o el del lunes próximo con el debut del Ensamble Moderna Buenos Aires. En total, más de 50 funciones.
El equipo de Capriccio estuvo ensayando hasta la semana pasada, y desde luego habrá que pagar los cachets, además de pasajes y hotel. También se devolverá el dinero a los abonados. Las pérdidas son muchas, pero aún así las autoridades consideran que es mayor el costo de una negociación “por la vía de la extorsión”, ya que no hay garantías de que el paro se levante mañana y no se retome al día siguiente.
La pregunta es, entonces, si hay posibilidad real de una garantía. “Nosotros tomamos nuestras medidas —señaló López—, el gremio tendrá que tomar las suyas. La decisión del paro no es de las máximas autoridades del gremio sino de los delegados de base”.
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