POR UNA AMENAZA DE BOMBA EVACUAN EL TRIBUNAL DONDE SE JUZGA A CONZI
El juicio por el crimen de Marcos Schenone continuará con los alegatos en los que la fiscalía y la querella pedirán las penas máximas previstas en el Código Penal para el empresario Horacio Conzi y su defensa la absolución, informaron fuentes judiciales.
A un mes del inicio del debate en el que sólo asistió a la primera audiencia, Conzi volvió a reaparecer en la sala de audiencias de los Tribunales de San Isidro, porque debe presenciar los alegatos.
Según trascendió, la defensa de Conzi podría pedir la absolución o bien la inimputabilidad de su cliente, estrategia que ya desplegaron durante el debate con la presencia de peritos que -según su posición- acreditan un probable grado de “locura”.
La fiscal Baigún podría solicitar la dura pena contra Conzi al considerar que el acusado cometió un “homicidio simple en concurso real con cuatro tentativas de homicidio”.
El lunes pasado finalizó la etapa de presentación de pruebas con la declaración de un escribano y de una serie de testigos por la demanda civil de nueve millones y medio de pesos que la familia de la víctima le inició al empresario gastronómico.
Hoy, luego del alegato de la fiscal, será el turno de los tres particulares damnificados que se presentaron en este proceso: la familia Schenone, patrocinada por los abogados José de Estrada, Héctor Mercau y Marcelo Adámoli; Paula Alonso, representada por los letrados Jorge Dymensztein y Jorge Hernández; y Gisella Carbonetta, representada por el abogado Roberto Milla.
Los abogados de la familia Schenone ya anticiparon que solicitarán la pena de prisión perpetua con la accesoria por tiempo indeterminado al considerar que el empresario cometió un “homicidio calificado por alevosía”.
Los últimos en presentar su alegato serán los defensores de Conzi, Ricardo Montemurro y Gonzalo Díaz Cantón, quienes podrían pedir la absolución de su cliente, argumentando irregularidades en la instrucción y, subsidiariamente, si se lo considera autor del crimen, alegarán que es inimputable porque, según sus peritos, es un “psicótico que no pudo comprender la criminalidad de los actos”.
En tanto, el empresario gastrónomico haría hoy su último alegato defensivo en el juicio y reiteraría su planteo de que es inocente, informó ayer su abogado defensor Ricardo Montemurro.
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