POSIBLES REFORMAS A LA NUEVA LEY ELECTORAL
El oficialismo empezó ayer a tantear a los bloques de la oposición en la búsqueda de un acuerdo que permita practicar una primera modificación a la ley electoral sancionada el año pasado y que aún no se estrenó. La inquietud surgió después del cierre de listas que operó quince días atrás: en 260 comunas de la provincia (el 75 por ciento) ningún partido presentó más de una lista y de ese total 80 tienen un único candidato en todo el pueblo. También un diputado radical ingresó un proyecto de similares características.
El gobierno provincial se mostró prudente a la hora de hablar de una modificación de la ley de primarias abiertas, simultáneas y obligatorias aunque reconoció el problema: el 7 de agosto esas 260 comunas deberán participar de elecciones primarias donde nadie competirá con nadie. A lo sumo podría servir como test del apoyo que cada partido cosecha en vistas a las generales de fines de octubre.
El subsecretario de Asuntos Legislativos de la provincia, Luis Méndez, confirmó la particular situación y reconoció que “hubo consultas de algunas comunas por el tema”, aunque no confirmó ni desmintió que el gobierno haya empezado a buscar consensos para modificar la ley.
De todos modos, fuentes (del PJ y la oposición) de la Cámara de Senadores confirmaron que el oficialismo empezó a tender puentes para buscar una alternativa.
La ley dice que todos los partidos deben concurrir a la interna o elección primaria por más que no haya una segunda lista, lo cual podría desmotivar la participación ciudadana.
La obligatoriedad establecida en la ley fue dispuesta para poner en pie de igualdades a todos los partidos. El espíritu del nuevo sistema electoral fue que los ciudadanos tengan oportunidad no sólo de elegir a sus futuros representantes sino también a los candidatos, para lo cual se buscó disponer de un mecanismo que relativice el peso de las estructuras partidarias que por lo general terminaban imponiendo a sus hombres.
Si bien en el radicalismo reconocen el particular escenario que surgió tras la oficialización de las listas, sostienen que “cambiar la ley electoral en medio del proceso es un peligroso antecedente institucional”. Así lo explicó el jefe de la bancada de senadores y presidente de la UCR, Felipe Michlig, quien agregó que “el tema será estudiado en detalle”, aunque adelantó que “una modificación a esta altura de la campaña electoral sólo sería posible con la anuencia de los candidatos, los presidentes comunales y los demás sectores interesados”.
Según Michlig, en la Cámara baja, el diputado radical Oscar Ritter (a quien este diario ayer no pudo contactar) ingresó un proyecto de similares características –exceptúa de realizar la interna cuando en los diferentes partidos no haya más de una lista– pero hizo la salvedad de que no es para aplicar en el actual proceso electoral sino de octubre en adelante.
Anoche, en la presidencia de la Cámara de Senadores informaron que oficialmente no se había ingresado ningún proyecto relacionado a modificaciones del sistema electoral. Y a través de un colaborador, el senador Alberto Crosetti mandó decir que la semana próxima podría plasmarse en papel el consenso que está buscando el oficialismo.
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