PPREOCUPA EL ATRASO EN LAS OBRAS PARA EVITAR INUNDACIONES
Funcionarios de la Secretaría de Recursos Hídricos de la Nación calificaron de “preocupante” el atraso que registran las obras de canalización para evitar nuevos desbordes del arroyo Cañada de Gómez, aunque consideraron que se trata de un inconveniente de “metodología” que la contratista Eleprint-Norgav podrá corregir en un futuro si existe esa predisposición.
Los conceptos fueron vertidos por el supervisor técnico de esa repartición, José Luis Donantueno, en el marco de una reunión que se realizó en el municipio cañadense en la que participaron funcionarios provinciales, locales y vecinos afectados por el desborde de noviembre de 2000, que dejó un saldo de tres muertos e innumerables daños materiales.
La inspección fue requerida por la intendenta cañadense, Stella Clérici, tras considerar que la obra “no se está ejecutando a buen ritmo”. Idéntico comentario había realizado el grupo de vecinos que se ocupa de hacer un seguimiento de las tareas. Clérici reiteró su pedido de que se “intime” a Eleprint-Norgav para que incremente la capacidad y condiciones operativas.
También señaló que es necesaria la permanencia de un representante técnico en el terreno, al tiempo que insistió en la necesidad de que haga la presentación del plan de trabajo en los sectores en los que aún no hay un proyecto ejecutivo y que se prevengan medidas de control de seguridad a través de señalizaciones una vez que se opere en el tramo urbano.
El municipio designó al ingeniero Leandro Marchetti para que cumpla el rol de contralor de los trabajos por parte de la Municipalidad de Cañada de Gómez. El especialista preparó un informe con sus observaciones que fueron especialmente atendidas por la intendenta. Clérici quiere saber si la contratista definió o readecuó las obras de descarga de los desagües pluviales y si cuenta con movilidad acorde a los trabajos.
“Recorrimos la obras y me llevo una preocupación. Entiendo que hay un problema en la metodología de ataque porque se excava muy poco y que se debe incrementar el rendimiento de los camiones que están a disposición de los trabajos. Creo que es un tema que se puede conversar con la empresa”, dijo Donantueno.
Los trabajos consisten en el ensanche del arroyo en el sector urbano y en la construcción de una presa en inmediaciones de la estación Las Trojas, a lo que se añadió una canalización en las afueras de la ciudad de unos 2.500 metros donde los vecinos decían que existía un cuello de botella para el drenaje de las aguas. Esa extensión se había proyectado el año pasado pero, al parecer, sería una obra menor, ya que con 1.500 metros sería suficiente, según pudo saber LaCapital a través de consultas a funcionarios locales.
La obra abarcará una superficie de 22 mil hectáreas, desde la naciente del arroyo hasta su desembocadura, y tiene un presupuesto de casi 10 millones de pesos. Las tareas también prevén la inclusión de otro proyecto por ampliación de obra, que es el acondicionamiento del conducto pluvial de calle Moreno.
Hace algo más de un mes las autoridades objetaron el cronograma de tareas en el cauce del arroyo Cañada de Gómez al tiempo que solicitaron que se trasladen las maquinarias y se continúen las excavaciones aguas abajo del canal debido a que se trata de la zona de mayor riesgo. El pedido se generó porque las intensas precipitaciones en esos días -que oscilaron entre los 70 y 150 milímetros al norte de la ciudad- generaron un desborde del arroyo El Chanchero que descarga sus aguas en el canal que cruza el radio urbano de Cañada de Gómez.
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