PRECIOS: LAVAGNA ANUNCIÓ MULTAS A EMPRESAS Y NEGÓ UN “CONTROL POLICIAL”
El ministro de Economía, Roberto Lavagna, anunció hoy nuevas multas a empresas por concertar sus precios y se preocupó por aclarar que, no obstante, el Gobierno “no va a caer en un control policial de precios” y que las medidas de este tipo buscan “proteger el equilibrio en la distribución del ingreso”. En tanto, tras los roces con la UIA, el titular de Hacienda continuará negociando hoy con los dueños de supermercados.
La multa anunciada en esta oportunidad asciende a unos 310 millones de pesos y recae en empresas que manejan la industria del cemento.
“En una economía de capitalismo moderno no tiene sentido el control de precios, pero en una economía de capitalismo social, como ésta, el Estado tiene que usar todas las herramientas que tiene en sus manos para proteger al consumidor”, subrayó Lavagna en conferencia de prensa en el Palacio de Hacienda.
En ese sentido, remarcó que “hay instrumentos legítimos, desde monitorear las violaciones a la libre competencia, hasta el uso de las retenciones o cualquier instrumento que la ley permita”.
Lavagna destacó que las medidas de este tipo buscan “proteger el equilibrio en la distribución del ingreso”. Este es un foco importante para el Gobierno, ya que en los últimos años la brecha entre ricos y pobres aumentó. Argentina es, después de Brasil, el país de América Latina donde la desigualdad ha aumentado más y donde la pobreza extrema ha aumentado, de acuerdo a un estudio reciente de la CEPAL.
En tanto, después de la ajetreada reunión de Lavagna con los industriales, Economía se concentrará hoy en los supermercados en la búsqueda de consenso para mantener a raya la inflación.
Funcionarios de la cartera se reunirán con representantes de las principales cadenas para coordinar un tope a los valores de los productos de la canasta básica, principalmente alimentos.
El encuentro fue confirmado ayer por el subsecretario de Programación Económica, Sebastián Katz. Y muy probablemente se haga presente en la reunión el mismo Lavagna.
El disparador fue una queja de los productores avícolas, que argumentaron que las grandes bocas de expendio remarcaron sus productos, pese a que ellos vendían con los precios acordados por el Gobierno.
Ayer, Economía logró justamente un acuerdo por el precio de los pollos. El kilo de animal entero no debería costar más de 4 pesos hasta, por lo menos, las elecciones del 23 de octubre. Así lo deja entrever la renovación del arreglo con las empresas avícolas para mantener quietos los precios.
De todas formas, no todas fueron buenas para Lavagna ayer. En un almuerzo con los industriales de la UIA, el ministro tuvo que soportar reclamos para que las medidas contra la inflación no “enfríen” la economía. Y salió a defender la ingerencia del Estado.
Con respecto a los súper, en rigor, la gestión de Kirchner había acordado una suerte de congelamiento de los precios en marzo de este año. Pero ese arreglo llegó a su fin a mediados de junio. La idea sería reflotar un convenio similar.
Este contenido no está abierto a comentarios

