PRECIOS: REDOBLAN LA PRESIÓN A FRIGORÍFICOS
La Secretaría de Agricultura pondrá bajo la lupa desde esta semana al sector frigorífico, ya que se detectó que algunas empresas faenadoras no están cumpliendo con las rebajas del 10% en cinco cortes de consumo masivo, a pesar del compromiso que asumieron sus representantes frente al Gobierno. Según una fuente oficial, la ofensiva podría incluir el “escrache” público de las plantas en falta, para que los carniceros puedan cambiar de proveedores.
“Los frigoríficos firmaron un acta, y ahora la tienen que cumplir”, dijo a Clarín un alto funcionario de Agricultura. El titular de ese organismo, Miguel Campos, recibió la semana pasada instrucciones del presidente Néstor Kirchner y del ministro Roberto Lavagna para que salga a verificar el cumplimiento de todos los acuerdos que logró con diferentes sectores productivos. Además de la carne vacuna, hay actas similares con las empresas avícolas, las aceiteras y las lácteas.
Por sus características, el de la carne ha sido el sector más problemático a la hora de poner en marcha el acuerdo. No sólo porque existe una elevada fragmentación (en el país hay nada menos que 468 establecimientos que faenan vacas, cientos de supermercados y miles de carnicerías). También por las particularidades del negocio: en general los frigoríficos distribuyen la media res y a partir de allí cada comercio hace sus cálculos, en función del tipo de animal, su kilaje y hasta el poder adquisitivo de la zona. De allí que no haya un único precio de referencia.
El 9 de marzo, luego de que la hacienda llegara a valores récords en el Mercado de Liniers, Campos acordó con las cinco cámaras de la industria frigorífica establecer una canasta de cinco cortes populares (asado, bife ancho, carnaza, paleta y carne picada) sobre la cual se establecería un descuento del 10% en los precios. Al pacto se sumaron luego las cadenas de supermercados y las carnicerías. Pero el plan no llegó a mostrar resultados efectivos, al menos el mes pasado. El asado, por caso, subió 8% en ese lapso, según el INDEC.
Ahora el Gobierno decidió apretar las clavijas. En la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA) ya solicitaron a las carnicerías que les informen a qué precio estaban recibiendo la carne de las plantas de faena, para detectar rápidamente a aquellas que no están cumpliendo con lo pactado y poner en marcha una serie de medidas, como la difusión pública de los nombres de dichas empresas.
En Agricultura el malestar con el sector frigorífico es bastante grande, especialmente porque en el Mercado de Liniers el precio promedio del ganado bajó en los últimos días cerca del 10% y ya se ubica en los niveles de principios de marzo, pero esta caída no se reflejó linealmente en el segmento minorista.
Por ese motivo, según las fuentes, los controles de la ONCCA también incluirán a los operadores que compran hacienda para los frigoríficos en dicho mercado. La intención es verificar que trasladen a la cadena también las bajas de la materia prima, y no solamente las subas.
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